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Conoce 30 Utensilios Prehispánicos que talvez seguimos usando hoy día

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Nuestra foto de portada es una réplica en tamaño real (1:1) de una cocina en tiempos de los mexica y que puedes admirar en la sala mexica del Museo Nacional de Antropología. Como podemos apreciar muchos son los artefactos que se utilizaban en casa nuestros ancestros, los antiguos mexicanos. Preparaban y cocinaban sus alimentos con gran destreza, usando utensilios de piedra, cerámica (barro) madera o carrizo entre otros posibles materiales. Su cocina era basta, tenían buen sazón. Como sabemos hacían buen uso de la sal y del tequesquite. Cocinaban todo tipo de verduras y hortalizas como el frijol, maíz, amaranto, quelites, etc. Comían de muchos frutos y sus proteínas venían de animales terrestres pequeños y otros marinos, así como de insectos comestibles.

En fin, esta entrada no es para escribir sobre la cocina prehispánica, sino para mencionar los utensilios de la vida diaria, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros días sin haber cambiado a pesar de que han pasado 500 años. Tal es el caso del metate y el molcajete, del petate o la olotera, las vasijas de barro, etc…

PARA MOLER:

  1. Metate de piedra volcánica para moler granos o minerales.
  2. Molcajete de piedra volcánica para moler vegetales.
  3. Molcajete de barro.
  4. Molcajete específicamente para moler chiles, conocido como Chiltecaxitl

 

PARA COCINAR

 

  1. Comal de barro.
  2. Comal de piedra (laja)
  3. Anafre – tipo de estufa de barro
  4. Olla para carne llamada Napacahuaxoni.
  5. Olla de gran vientre llamada Tecontapayu/li
  6. Garabato para sacar la carne de la olla llamado Nacacuixtiloni.
  7. Olla de barro para cocinar los tamales, llamada Tecontamalli
  8. Bules o Tecomates: para hacer la espuma del chocolate vertiéndolo desde lo alto a otro recipiente.
  9. Guaje para pulque, llamado Acocote: tipo de guaje usado hasta nuestros días como sifón para extraer el aguamiel del maguey
  10. Molinillo o “chicoli”, que en náhuatl se conocía como “aneloloni”, “apozoniloni” y “amoloniloni”) molinillos hechos con ramas pequeñas del árbol del cacao (1571, Motolinia). Antesesores del Molinillo que conocemos hoy.
  11. Olotera: para desgranar el elote (maíz) del nahuatl olotl.
  12. Colador: colador para el nixtamal, hecho de barro conocido hasta nuestros días como Pichancha.

 

Réplica de una cocina en tiempos de los mexica. Foto: Juan Uribe (juanuribeviajes.com)

 

PARA BEBER, comer o almacenar.

  1. Vasos pequeños de barro, conocidos como Tecocotontlio zoquitecómatl
  2. Vasijas de barro especiales para que bebieran chocolate los nobles.
  3. Xoma – recipiente para beber aguamiel o pulque, tipo de vaso hecho con un pedazo de penca de maguey.
  4. Jícara (guaje): para beber líquidos o bañarse.
  5. Guaje de botella, para guardar semillas o líquidos.
  6. Tecomate – (tecomatl) hechos de barro o un tipo de guaje esférico. También hacían tecomates con calabazas verdes llamadas tzilacaiotli (chilacayote)
  1. Jícara esgrafiada para beber atole, llamada Tzohuacalli Tlayoaloni
  2. Jícara pintada con tapa. Tecontlacuilolli “vasija pintada” – jícara (xicara) para beber cacao, cuya tapa se llamaba
  3. Cuchara de concha de tortuga (no documentado)
  4. Conchas marinas: probablemente usadas como cuchara para comer, beber.
  5. Popotes hechos de carrizo, llamados popotl.
  6. Salsera – PETZCAXITL»Escudilla bruñida» Usaban también tener, unas salseras, que se llaman petzcaxitl.
  7. Cesta: chiquihuitl Chiquihuite (chiquiguete) – cesta de palma o carrizo sin asas, utilizado para guardar las tortillas o tamales. Utensilio de uso primordial en los banquetes. Plural:“chiquiuimeh”
  8. Cestas cilíndricas, conocidas como “chiquinmimilli”
  9. Cajete – Caxitl – (plural: caxtin o caxmeh): Cajete o bol generalmente de forma esférica hecho de barro sin barniz.

 

in chiquihuitl huel tentiuh in tamalli , la cesta bien llena de tamales

Fray Bernardino de Sahagún

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:

El calepino de Sahagún: un acercamiento – p 236
Por Pilar Máynez

Revista cocina prehispánica – arqueomex

Tesina – Gastronomía Prehispánica Mexicana

Foto: Juan Uribe. Réplica de una cocina en tiempos de los mexica. Museo Nacional de Antropología,  ubicado en Av. Paseo de la Reforma y calzada Gandhi s/n Col. Chapultepec Polanco, Delegación Miguel Hidalgo. C. P. 11560 CDMX.

 

Origen de la palabra HUAUZONTLE

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El huauzontle (Chenopodium nuttalliae) es, al igual que el maíz, uno de los alimentos que México aportó al mundo. Con él se preparan sobre todo platillos mexicanos, con un toque especial de acuerdo a cada región.

Es una hierba erecta con raíz muy ramificada. Tiene el tallo surcado y la planta toda está cubierta por una especie de polvito amarillo. Las hojas son alternas, triangulares, onduladas y pecioladas. Las flores se reúnen en espigas con cinco sépalos de color verdoso. El fruto comprimido contiene semillas reniformes con abundante albumen. En periodos cortos, la planta soporta temperaturas por debajo del grado de congelación. Esta resistencia al frío resulta e gran importancia, ya que se demanda sobre todo en Semana Santa, para preparar las tortitas de huauzontle, por ejemplo. En cuanto a suelos sí es muy exigente: el terreno debe ser fértil, profundo, bien drenado, ligeramente suelto, rico en materia orgánica y con abundante nitrógeno.

La siembra debe realizarse en terrenos un tanto húmedos. Las semillas se entierran uno o dos centímetros y luego se pasa un rastrillo para que se dhieran al terreno. Los surcos deberán quedar a una distancia de veinte a 35 centímetros. La recolección consiste en cortar las vainas más desarrolladas. En un cultivo generalmente se llevarán a cabo cinco o seis pasadas. Cuando se va a vender la planta entera, se corta por debajo de la roseta de vainas, a diez centímetros sobre la tierra. En este caso se cosecha solamente una vez.

Origen de la palabra:

Su nombre proviene del náhuatl huauhtzontli, donde huauhtli es bledo, y tzontli, cabello; esto es, cabello o maleza del bledo, nombre que deriva de su forma ramificada.

Los nombres más utilizados en diversas comunidades son: houtle, hoauhquilitl, huautle, huauhtli, huautli, huatly, huatli, guauhtli, guatle, guautli, guahuquizlitli, guatzontli, michihuatli, vauhquilit y vautli, todos ellos derivados del náhuatl

El nombre de Chenopodium procede del griego (Chen; ganso, y podion; pie) haciendo referencia a la semejanza de las hojas con los pies de los gansos.
Perteneciente a la familia Chenopodiaceae que comprende 100 géneros y 1400 especies aproximadamente

 

 

 

 

Fuente: gob.mx

Foto de portada: Conabio

«BASTA»: Juego de mesa con palabras NAHUAS (nahuatlismos) para niños

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En el continente americano, destaca por su extenso imperio el náhuatl, la lengua de los mexicas. Antes y a la llegada de los españoles se utilizó como “lengua franca” para establecer comunicación con otros pueblos originarios de Mesoamérica.

El náhuatl tuvo gran dinamismo en su desarrollo e influenció a las lenguas de otras culturas del territorio de lo que sería México y más allá desde Nueva España hasta Costa Rica, a tal grado que éstas incorporaron del náhuatl a sus idiomas y variantes, vocablos y expresiones referentes a la gastronomía, la agricultura, las manufacturas y tecnologías, la religión, la herbolaría, las toponimias, la medicina, los nombres de los animales, los fenómenos celestes, entre otros. Su trascendencia ha alcanzado al español de nuestros días; los estudiosos de las lenguas, entre ellos Carlos Montemayor , han denominado a las palabras de origen náhuatl que perviven en español como nahuatlismos.

Ello contribuye a que en nuestros días el náhuatl se destaque como lengua viva. Entender esto en lo cotidiano del uso del español y el náhuatl, es participar de un fenómeno lingüístico y cultural, resultado del contacto entre culturas, en donde ambas lenguas y culturas se enriquecen.

Partiendo de la organización de los nahuatlismos en categorías gramaticales y campos semánticos, este material con un carácter lúdico y didáctico, está diseñado con el propósito de que los profesores junto con sus alumnas y alumnos reflexionen sobre los cambios y permanencias en las lenguas, los préstamos lingüísticos entre ellas, la existencia de palabras de origen indígena que han influido y permanecen vivas en el español actual.

Te invitamos a conocer el juego de mesa «Camino al Mictlán», puedes descargarlo pulsando en esta frase si no lo has hecho aún.

 

Sobre los conceptos que eran desconocidos por los europeos por no tener referentes en sus culturas y por tanto no tenían una palabra para designarlos en español (por ejemplo chocolate, aguacate, jitomate, alimentos desconocidos en Europa al momento del encuentro con lo que hoy es México), sobre los conceptos que llegaron a sustituir o competir con voces usadas en el español (tiza, de tizatl ―tierra blanca―, en vez de gis, yeso y clarión), observar los cambios que sufre el léxico (en este caso el náhuatl al pasar a otro idioma (en este caso al español) por ejemplo: cempoalxóchitl que en español pasó como cempasúchil; tlapalli como tlapalería; pozolli como pozole; tzápotl como zapote o axolotl como ajolote. Con estas reflexiones y los conocimientos adquiridos podrán analizar qué está pasando actualmente con vocablos como faxear, accesar, Basic, blog, bite, cache, cookie, indexar, teclear, web, entre otros, que se incorporan al español.

 

Con las actividades propuestas en el juego Basta con Nahautlismos se desarrollan competencias lingüísticas y de comunicación, conocimientos conceptuales (vocabulario, adjetivos, verbos, lengua) procedimentales (elaborar un cuento en forma oral y escrita, buscar información, comparar sistemas lingüísticos en el marco del plurilingüismo, discriminación de categorías gramaticales), para realizar operaciones intelectuales (razonar por analogía, generalizar inductivamente), sociales (trabajar en grupo, dialogar convivir sanamente, mediar conflictos), actitudinales y valores (honestidad, perseverancia, por ejemplo) que potencian la resolución de retos lingüísticos al leer, argumentar, reflexionar sobre la lengua, a la vez que amplían su vocabulario y desarrollan su creatividad.

PUEDES DESCARGARLO PULSANDO AQUI. 

 

 

 

 

 

La oca lingüística. JUEGO de mesa para toda la familia

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La oca lingüística es un juego didáctico que invita a conocer otras lenguas nacionales, incita la curiosidad por penetrar en otras culturas y sensibiliza sobre la importancia de respetar las diversas formas de comunicarse.

Todos somos el resultado de un proceso histórico y social en el que el lenguaje desempeña un papel esencial. Para cada pueblo y cada individuo es el medio de comunicación que les permite conocer y entender el mundo que les rodea, conformar el pensamiento y sirve como un vehículo para expresar ideas, necesidades, deseos, sentimientos, saberes e inquietudes. En ese proceso, la interacción entre el sujeto y el medio sociocultural y natural, da lugar a conocimientos.

 

Nuestro país es plural, en él convergen multitud de formas de entender y vivir el mundo (cosmovisiones), la riqueza en culturas y lenguas forma parte de esta diversidad. La Lengua de Señas Mexicana (LSM) es la lengua de los sordos, es reconocida junto con las 68 lenguas indígenas —con sus respectivas variantes—y el español como lengua nacional, por lo que sus hablantes son portadores de esa gran riqueza.

No obstante, pocas veces se advierte ese aspecto enriquecedor, muchas personas conciben a los hablantes de lenguas indígenas y a los usuarios de la LSM como miembros de  grupos minoritarios y poco importantes. Quizá esto resulta de la carencia de información, por ignorancia generalizada o por una ideología discriminatoria. Cualquiera que sea la causa, no reconocer la importancia de la LSM y las lenguas indígenas genera prácticas de discriminación y violencia expresadas en comportamientos y actitudes que devalúan la pertenencia a esos grupos

 

El juego, además de alcanzar los propósitos antes mencionados, cumple con uno más: desarrollar habilidades lingüísticas orales y escritas. Cantar, contar un cuento, decir una receta de cocina, contestar una adivinanza, decir un trabalenguas, leer, escribir —en español o lengua indígena—, realizar actividades haciendo uso de la comunicación no verbal y deletrear palabras con el alfabeto en LSM, son algunas de las posibilidades que el juego presenta para que en forma lúdica niños y adultos se apropien de la palabra.

 

Para que la desvalorización de las lenguas y de los propios grupos indígenas y de sordos se revierta, es necesario establecer un diálogo entre culturas. Para construirlo se requiere hablar, escuchar y comprender al “otro” en todas sus dimensiones.

La oca lingüística es una adaptación del tradicional juego de la oca.

 

Contiene:

  • 48 tarjetas con actividades que deberán realizar los jugadores, identificadas por el dorso con una glifo que representa a la palabra, o con unas manos, que significan las palabras con señas.
  • Dos glosarios en lenguas indígenas
  • Dos alfabetos en Lengua de Señas Mexicana
  • Un tablero de 63 casillas con elementos que invitan a sus jugadores a usar diferentes lenguas y formas de comunicación; por ejemplo, en español o en lengua indígena harán lo siguiente:

• Cantar
• Decir una poesía
• Compartir una receta de cocina
• Contar un cuento
• Decir un trabalenguas
• Contar una leyenda de su barrio o su pueblo
• Contestar una adivinanza

¡A jugar se ha dicho! pulsa en esta frase para descargarlo