Louis Vuitton plagia diseño de tenangos

Louis Vuitton plagia diseño de tenangos

La Sria de Cultura envió una carta a @LouisVuitton para solicitar los detalles de la realización de este sillón que replica bordados típicos de Hidalgo.

En una carta, fechada el 5 de julio, la secretaría destaca que los diseños de la silla, con un precio de venta de 18 mil 200 dólares, “forman parte y se identifican con los bordados que elaboran” los artesanos mexicanos, por lo que podría tratarse de un acto de “apropiación cultural“.

En respuesta, Louis Vuitton manifestó tener una relación de colaboración para dicha colección con artesanos del municipio de Tenango de Doria, en el estado de Hidalgo. Sin embargo, el objeto en cuestión fue retirado de la página oficial y las redes sociales de Louis Vuitton.

 

© SinEmbargo louis-vuitton-plagio

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: msn noticias

Foto de portada: mexicodesconocido.com.mx

 

 

 

 

PDF – Cultura y platillos populares de JALISCO

PDF – Cultura y platillos populares de JALISCO

Esta es la Historia del Estado de Jalisco y su gente, creadores de arraigadas tradiciones, con modos de ser y costumbres que los han conformado su identidad desde tiempos precolombinos, trascendiendo por siglos. Este documento emprende un amplio programa de investigación en la que académicos, promotores culturales, y otros estudiosos del acontecer cultural rural, indígena y urbano,  registran en letra impresa, el estado que guardan las culturas de este pueblo. Su diversidad, su constante transformación, sus arraigados mitos y sus nuevas manifestaciones, insertas en la globalización, a la que nuestro país se incorpora aceleradamente.

Se consultaron libros y bibliotecas, caminando igualmente a lo largo y ancho del estado para escuchar de viva voz y ratificar con su presencia el acontecer cultural, modos de hablar,  leyendas, personajes, música y bailes, culturas indígenas, literatura y el teatro, religiosidad, artesanías, el arte en las calles y las plazas y todas las expresiones culturales del pueblo que en el pasado y en el presente son la esencia de las culturas jaliscienses.

Se describen los siguientes platillos:

  • POZOLE.
  • FIESTA ANCESTRAL
  • CUACHALA.
  • DIÁLOGO DE CULTURAS
  • BIRRIAS.
  • SALSAS QUE BAÑAN A JALISCO
  • PACHOLAS.
  • LA SABIDURÍA DEL METATE
  • BIROTE.
  • SÓLO EL «SALADO»
  • TORTAS AHOGADAS.
  • EL PLACER DE ENCHILARSE
  • LONCHES CON SELLO TAPATÍO
  • CARNE EN SU JUGO.
  • UNA NUEVA TRADICIÓN
  • MARIAGORDA.
  • UN FANTASMA CON SABOR DE MAÍZ
  • JERICALLA.
  • MISTERIOS Y DEBATES DE UN POSTRE
  • TOSTADAS.
  • EL FRÁGIL Y SABROSO SOPORTE
  • LOS TACOS.
  • SU TAXONOMÍA GASTRONÓMICA
  • LOS TAMALES.
  • ANTIGUO Y MODERNO CULTO AL MAÍZ
  • SALSAS Y CHILES.
  • INFALTABLES COMPAÑEROS
  • LAS BEBIDAS EMBLEMÁTICAS DE JALISCO

 

  • EL CALENDARIO, LAS REGIONES DE JALISCO, LAS HORAS…

 

CUACHALA. DIÁLOGO DE CULTURAS

Con la cuachala se declara la fiesta en los pueblos sureños de Jalisco. Su nombre evoca al atole o a la sopa, desde ahí la cuachala es la voz del mestizaje. Es el diálogo equilibrado y enriquecido de la cultura náhuatl y la española. Tiene el carácter prehispánico: una consistencia de atole de maíz con chiles diversos, jitomates y tomates, fundamentalmente. Pero tiene en el corazón la sapidez de la carne gustada por los españoles, ya sea gallina, pollo o cerdo, o juntos los dos últimos, todos en diminutas partes.

Con cinco o con once ingredientes, con manteca o sin ella; sencilla o barroca como la birria, la cuachala expresa la apropiación de la cultura popular para perpetuar en el gusto la identidad sureña de fuerte presencia indígena y peninsular. Presume en su originalidad la fundación de estas comunidades que le confeccionan variantes con la autoridad de cada familia oriunda del sur de Jalisco. En Tuxpan, donde habita una de las comunidades indígenas más consolidadas de Jalisco, la cuachala es un platillo que se puede encontrar habitualmente.

Pero la cuachala se sirve y se consume con ritual. Su prolongación prehispánica es el ponche con el que indiscutiblemente se acompaña. Su contraparte europea es la celebración de alguna fiesta traída por los españoles: boda, bautizo… o al santo cristo o alguna danza mestiza.

Es un platillo que tiene en el fondo la memoria de los pueblos para hacer uso de la comida, casi sagrada. Nada se desperdicia. Se aprovecha todo, todo lo del pollo, hasta las menudencias y la piel cocida y licuada, para que le dé más sabor. Por eso es jolgorio ¿qué festejará la cuachala? Quizás la comúnunidad. Tanta historia contada en el paladar, hace de la cuachala un platillo para recordar a Jalisco, para recordar algo de él encontrado en el sur.

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Así cocinamos los chapulines. (Video)

Así cocinamos los chapulines. (Video)

Es un gusto para mí, en poder mostrar a través de este maravilloso Blog la gran riqueza gastronómica y cultural que tenemos en este gran estado, un lugar que siempre mágico y lleno de color, de vida, un lugar lleno de gente buena, bulliciosa, alegre por naturaleza, es un placer para mi presentar esta exquisita receta muy tradicional del estado de Oaxaca, aunque también corre por mis venas sangre  Veracruzana, así que tenemos mucho de qué hablar con respecto a la cocina Mixteca, Zapoteca y Totonaca.

Así que para comer en Oaxaca, con su riqueza gastronómica de gran influencia prehispánica, nada más efectivo que abrir apetito que una copita de mezcal, bien dice mi  bisabuela “para todo mal, mezcal y para todo bien, también”, pero sin olvidar completar  el trio dinámico. Se acompaña con un buen taco de chapulines tostados con mucho ajo frito, sal y limón.

Foto: elsouvenir.com

Pero antes si queríamos comer chapulines teníamos que acompañar al abuelo a atraparlos. Me acuerdo que agarrábamos una bolsa de las del tamaño de la tintorería de esas de plástico transparentes ¡la llenábamos! y después mi abuela ya nos esperaba con una gran olla de agua hirviendo y ahí se metían los chapulines algunos todavía vivos, unos se salían, era todo un acontecimiento pues brincaban como palomitas, otros los del fondo ya habían pasado a mejor vida, pero así continuábamos con el ritual y esto era solo para la botanita, faltaba la ¡comida fuerte! Y así decía mi abuelito que se purgaban los chapulines, los dejaban aproximadamente unos  30 a 45 minutos  y el agua quedaba totalmente verde obscuro! Y los chapulines quedaban como grises sin color pero que importaba!!!! De ahí al comal ya los esperaba para dorarlos con mucho ajo, pero en serio mucho ajo, y ahí se doraban, se tostaban hasta quedar crujientes y de un tono deliciosamente cobrizo, mientras mi abuela hacia una salsa molcajeteada con chiles pasillas oaxaqueños pero esa es otra historia…

 

COCINANDO CHAPULINES | GUÍA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado originalmente en nuestro antiguo  blog, el 7/10/13 por: L.A.E. Lorena García / Ecohotel Casa de Agua, El Espinal, Actopan, Veracruz

Póximo estreno “Las Crónicas del Taco” – Tráiler Oficial de Netflix

Póximo estreno “Las Crónicas del Taco” – Tráiler Oficial de Netflix

Las Crónicas del Taco es una oda al platillo más emblemático y entrañable de México, una serie documental que pone la mirada en seis icónicos tacos desde el origen: las regiones donde cada taco es el rey. Pastor, carnitas, canasta, carne asada, barbacoa y tacos de guisado. Desde México con orgullo para todo el mundo. Todos los episodios disponibles el 12 de julio solo en Netflix.

Conoce la Zona Arqueológica de HOCHOB, en Campeche.

Conoce la Zona Arqueológica de HOCHOB, en Campeche.

Hochob forma parte de nuestro patrimonio cultural porque conserva los pocos ejemplos de arquitectura típica de la región Chenes, como es el caso de los mascarones del dios Itzamná acompañados del dios Chaac y las torres coronadas con templos.

Fue uno de asentamientos mayas más importantes de la región Chenes y desde el año 300 de nuestra era sus primeros pobladores se asentaron sobre una colina, donde tiempo después levantarían importantes residencias y edificios públicos y religiosos. Las laderas del cerro fueron acondicionadas con terrazas y plataformas con viviendas habitacionales de materiales perecederos. Varios aljibes o chultunes se construyeron sobre el terreno para el acopio, almacenamiento y distribución del agua de lluvia. Hochob pudo depender de Dzibilnocac o de Santa Rosa Xtampac que ya habían adquirido importancia regional en el período Clásico. Sus edificios fueron construidos entre los años 600 a 900 d.C., pero el mayor esplendor fue entre el 850 a 1000 d.C., y hoy día conserva edificios con amplios mascarones frontales y torres que caracterizan a la región Chenes.

En su costado oriental está la estructura I con los restos de un mascarón frontal, en la fachada de su aposento central. El edificio II, ubicado al norte del patio, muestra un impresionante mascarón que rodea la puerta del cuarto central. Las estructuras V y VI, que cierran el costado sur del patio, parecen conformar un edificio con cuartos y con torres en los extremos. La torre suroeste (estructura V) sustenta un templo con dos cámaras y sobre el muro medio de su techo conserva parte de una crestería calada. La torre (estructura VI) tiene una escalinata que conduce hacia los restos de un edificio superior de dos cuartos y aún conserva remanentes de su crestería, cuya decoración se ha perdido desde hace mucho tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Exposición fotográfica itinerante “Testigos del Tiempo”. Acervo INAH Campeche.

Referencia: Ojeda Más, Heber. (2016). Miniguía de Hochob. Dirección de Divulgación de la Coordinación Nacional de Difusión INAH.

Museos INAH Campeche

PDF – Los orígenes de los pueblos indígenas del valle de México

PDF – Los orígenes de los pueblos indígenas del valle de México

La migración de los mexicas, también conocidos como aztecas, desde la remota Aztlán hasta la fundación de su ciudad-Estado, o altépetl, en México-Tenochtitlan es uno de los episodios más célebres de la historia prehispánica. Menos conocidas son las historias que contaban sobre sus propios orígenes otros pueblos vecinos: los chalcas, los texcocanos, los colhuas y los habitantes de Cuauhtitlan. Los orígenes de los pueblos del valle de México relata y analiza todas estas historias a partir de decenas de fuentes escritas en los siglos XVI y XVII, en las que autores indígenas de estos pueblos y españoles usaron la vieja tradición pictográfica y el nuevo alfabeto latino. Esto permite ir más allá de las visiones históricas tradicionales centradas únicamente en los mexicas y mostrar que el valle de México en el Posclásico era un mosaico étnico integrado por diferentes altépetl que competían por recursos y tierras y se hacían constantemente la guerra, pero también intercambiaban ideas, linajes y símbolos religiosos, con los cuales construyeron una identidad cultural compartida, a la vez tolteca y chichimeca. El libro ofrece también una interpretación integral del funcionamiento lingüístico y social de las tradiciones históricas indígenas y de su adaptación a la situación colonial. Supera así la dicotomía entre las interpretaciones míticas y las lecturas estrictamente históricas de estas tradiciones y muestra cómo combinaban la referencia a los hechos del pasado con la construcción de identidades étnicas en el presente.

CONTENIDO
Agradecimientos

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Cómo contar una historia muchas veces contada

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Las tradiciones históricas indígenas

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Acerca del origen

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El camino migratorio de los mexicas

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Toltecas y chichimecas en el valle de México: los colhuas y la fundación de Cuauhtitlan y Tetzcoco PDF
Las fundaciones de Chalco: la conformación de un altépetl complejo PDF
Las fundaciones mexicas: de Chapultépec a México PDF
La historicidad de los altépetl PDF
Fuentes y bibliografía PDF
Páginas finales PDF
Publicado en línea: 7 mayo 2012

Primera edición, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2011, 574 páginas, cuadros, mapas e ilustraciones (Cultura Náhuatl. Monografías 33)
ISBN 978-607-02-1804-0

Federico Navarrete Linares, Los orígenes de los pueblos indígenas del valle de México. Los altépetl y sus historias, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2011, 574 p., cuadros, mapas e ilustraciones (Serie Cultura Náhuatl. Monografías 33). www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/origenes/origenespueblos.html

 

 

Conoce la técnica prehispánica del grabado de conchas.

Conoce la técnica prehispánica del grabado de conchas.

Los primeros arqueólogos propusieron que esta cultura se desarrolló en alguna parte de mesoamerica  y luego se mudó al noreste del país, asentándose en lo que hoy son los estados de Sonora, Chihuahua y Arizona.

Imposible que aparecieran en la zona de forma repentina con la capacidad de construir un sofisticado sistema de riego para sus cultivos, además de tener muchas cosas en común con las culturas mesoamericanas.
Se sabe, por ejemplo, que sembraban maíz, y que cocinaban agave en hornos semisubterráneos.

Muchos objetos utilizados típicamente solo por las élites de la sociedad mesoamericana, fueron comercializados en el área de Hohokam. Además, los montículos Hohokam son similares a los montículos construidos y utilizados en México por grupos como los toltecas, aztecas y mayas. Los juegos de pelota, aunque arquitectónicamente diferentes de los del sur, también son una clara conexión cultural con la ideología de Mesoamérica.

Los Hohokam fueron notables artesanos de la cerámica, piedra y conchas marinas. Un artefacto común encontrado es la pulsera de concha tallada de un género de moluscos bivalvos que venía del Golfo de California. Los artesanos utilizaron no menos de 43 géneros y 62 especies de concha marina para fabricar gran variedad de adornos y herramientas

Aretes, pendientes, etc. Foto: Museo de historia natural de Arizona

 

La Civilización Hokaham  es considerada como la primera del mundo en inventar la técnica de “aguafuerte”

El aguafuerte es la técnica por excelencia del grabado. Consiste en cubrir la superficie de la plancha con un barniz a base de ceras resistente a la acción del ácido que permitirá, una vez seco, dibujar encima con un punzón que raye el barniz y deje la plancha al descubierto. Después se sumerge en el mordiente y éste actúa sobre las partes que han quedado descubiertas. La profundidad y el grosor de la línea nos vendrán determinados por el tiempo de mordida, el grado de densidad y la temperatura ambiente. ** 

Se puede decir que hace mil años los hohokam desarrollaron técnicas de grabado especializadas, pues se han encontrado piezas que datan de ca. 850 a 1200 CE (era actual). El grabado de conchas se realizó cubriendo la superficie de estas con algún material resistente, como la savia de un árbol o tal vez una laca hecha a partir de la secreción de algún insecto o el aceite de alguna semilla. Enseguida se esgrafió un dibujo y se sumergió la pieza en un ácido, probablemente el jugo fermentado de la fruta del saguaro.

Se utilizaron diseños zoomorfos y geométricos. Las conchas fueron pintadas después del grabado.

 

 

 

 

 

 

 

Escrito por Paco Perez,

Maricopa Historical Society  – arizonamuseumofnaturalhistory.org

** Agua fuerte Técnicas de grabado calcográfico

 

 

 

“Al maguey que no da pulque no hay que llevar acocote”

“Al maguey que no da pulque no hay que llevar acocote”

Acocote. Del náh. acocotli ‘garganta de agua’, de atl ‘agua’ y cocotli ‘garganta’. “Variedad de calabaza común indígena del país. El pericarpio de este fruto, agujerado por ambos extremos, se usa a manera de pipetapara extraer por succión el aguamiel del tallo del maguey, en la explotación del pulque” (Santamaría, s.v.)

.— Refrán que “se usa en sentido paremiológico para sancionar situaciones en que no hay esperanza de obtener nada que valga la pena” (Pérez Martínez, 2004: 279).— Variantes: A maguey; llevarle acocote; ni pa qué arrimarle el guaje (cf. Pérez Martínez, 2002: 76 n.).

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:

Refranes con palabras de origen náhuatl
REVISTA DE LITERATURAS POPULARES / AÑO V / NÚMERO 2 / JULIO-DICIEMBRE DE 2005
NIEVES RODRÍGUEZ VALLE
Facultad de Filosofía y Letras, UNAM