VIDEO: descubrimiento histórico en la CDMX: ofrendas de oro, copal, huesos de lobo, pez sierra y conchas del mar caribe, etc.

VIDEO: descubrimiento histórico en la CDMX: ofrendas de oro, copal, huesos de lobo, pez sierra y conchas del mar caribe, etc.

CDMX, 14 de Agosto, 2018 .- Dirección de Medios de Comunicación del INAH: Boletín N° 268

La riqueza de esta ofrenda, la número 174 del Templo Mayor y que contenía aproximadamente 11 mil 800 objetos, es consecuente con el lugar donde fue localizado: el Cuauhxicalco, una estructura circular donde eran sepultados los restos cremados de los gobernantes de la antigua Tenochtitlan. Los sacerdotes mexicas convertían una ofrenda en un microcosmos orgánico y mineral donde convergían tierra y cielo, agua y fuego, muerte y vida, Tláloc y Huitzilopochtli.

Una caja de sillares de tezontle, de 74 cm por 72 cm, les bastó para depositar los restos de un lobo, de un ave pequeña y de varios peces (entre ellos los espadartes de tres peces sierra), además de crustáceos, piezas de copal, cuchillos de pedernal, corales, innumerables conchas e insignias elaboradas con pequeñas láminas de oro.

Esta importante ofrenda fue detectada tras percatarse de la ausencia de algunas lajas en el piso de este templo, casi al centro del mismo. “Esto era indicio de que debajo podía haber un depósito de carácter ritual”, señala Antonio Marín Calvo, uno de los arqueólogos responsables de este frente de exploración.

Cuahxicalco, estructura circular de la que sobresalen cabezas de serpiente. Foto: Héctor Montaño, INAH.

Lo primero en detectarse del contexto prehispánico fueron fragmentos de copal y de coral, capa bajo la cual se encontraba el esqueleto completo de un lobo mexicano acompañado de cuchillos de pedernal y un espadarte de pez sierra. Más abajo estaban colocadas 23 insignias de lámina de oro que aluden a la guerra librada entre el dios Huitzilopochtli y su hermana la diosa Coyolxauhqui, el Sol y la Luna: manos,
representaciones de corazones, un par de orejeras (símbolo de la deidad lunar), una mandíbula humana, etcétera.

La siguiente capa de esta ofrenda resultó muy homogénea, al estar conformada por conchas y caracoles que en su mayoría provienen del Caribe y que fueron trasladados vivos a la gran Tenochtitlan, lo que se infiere porque presentaban todavía su periostraco, una capa superficial muy fina y delgada de tono café oscuro, indica la maestra Alejandra Aguirre Molina, arqueóloga que coordinó los trabajos en esta unidad
de excavación. Bajo esa capa espesa de conchas y caracoles estaba una figurilla antropomorfa de copal, posible representación del dios de la lluvia, Tláloc; además de orejeras de madera con pigmentos azul y negro, cuatro cetros serpentiformes de madera y la misma cantidad de cuchillos de pedernal.

Bajo esa capa espesa de conchas y caracoles estaba una figurilla antropomorfa de copal, posible representación del dios de la lluvia, Tláloc; además de orejeras de madera con pigmentos azul y negro, cuatro cetros serpentiformes de madera y la misma cantidad de cuchillos de pedernal.

“La biodiversidad de los organismos localizados en el Cuauhxicalco y en torno al monolito de la diosa de la tierra, Tlaltecuhtli, expresa el proceso de expansión que experimentó el imperio mexica durante el gobierno de Ahuízotl, entre 1486 y 1502. Estas ofrendas son una representación en miniatura de los tres planos principales del universo: el inframundo, el terrestre y el celeste”, comenta la arqueóloga Alejandra
Aguirre.

Para las culturas mesoamericanas el pez sierra era una alegoría de la tierra sobre el mar primigenio; para los mexicas en particular, representaba al monstruo terrestre cipactli, como lo ha señalado el doctor Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor. En cuatro décadas de excavaciones se han recuperado 67 espadartes, tanto de la especie Pristis pectinata como Pristis pristis, en diferentes
ofrendas.

Un año de tareas en la Ofrenda 174, desde la extracción de los materiales, su registro fotográfico digital, por niveles y del más ínfimo fragmento, para capturarlos en una base de datos, y la limpieza de los mismos en el área de restauración, ha llegado a su fin.

 

 

 

 

 

Fuente INAH. 

Nuevo registro pondrá fin a la apropiación cultural y plagios de bordados indígenas.

Nuevo registro pondrá fin a la apropiación cultural y plagios de bordados indígenas.

Según investigaciones de Impacto, entre 2012 y 2017 ocho marcas de ropa de renombre internacional han plagiado diseños de comunidades indígenas de por lo menos tres estados de la República Mexicana. Lo hacen porque no existe un registro de derechos de autor de saberes indígenas. (The HuffPost Mexico)

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, anunció a través de su titular, María Elisa Velázquez, que trabaja desde hace dos meses en una plataforma de Registro de Patrimonio Cultural y Mercado.  Dicha plataforma visibilizará casos en los que una comunidad indígena este siendo afectada.

La institución busca documentar qué pueblo es afectado, en qué modo y por quién y esa información servirá como insumo dentro del propio INAH y para que en caso de futuras reglamentaciones o acciones, haya antecedente para instancias públicas o privadas. La plataforma funcionará como un mapa de incidencias a lo largo y ancho del territorio nacional.

Radio UAEM

Esperamos que sean reconocidos los diseños indígenas y que las marcas paguen los derechos de autor. Contribuyendo de esta manera al reconocimiento y bienestar de las comunidades indígenas de nuestro país,  poniendo fin al abuso y apropiación cultural.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cocina Mexicana o Historia Gastronómica de la CDMX – LIBRO DIGITAL en PDF

Cocina Mexicana o Historia Gastronómica de la CDMX – LIBRO DIGITAL en PDF

COCINA MEXICANA O HISTORIA GASTRONÓMICA DE LA CIUDAD DE MÉXICO, por Salvador Novo. México: Porrúa. 5a edición; 1979, 362 p.


PRIMER SERVICIO. EL MEXICO PREHISPÁNICO

1. SOBRIEDAD DE LOS NAHUAS 5

2. LA COMIDA COMO ARMA 13

3. EL COMERCIO DE COMESTIBLES 17

4. VISITA A COATLICUE 21

SEGUNDO SERVICIO. EL VIRREINATO

1. HAMBRE EN TENOCHTITLAN 27

2. EL MESTIZAJE SE INICIA 29

3. LA DOTE MEXICANA 35

4. ESPECIE DE ESPECIAS 51

5. DEL SIGLO XVI AL XVIII 59

6. DE TÉ Y DE CHOCOLATE 61

7. MOTÍN DE INDIOS 71

8. DEL CAFÉ 77

TERCER SERVICIO. EL SIGLO DE LAS LUCES

1 LA INDEPENDENCIA 93

2. EL SIGLO XIX 97

3. LIBROS DE COCINA 109

4. LA CUISINE FRAN4AISE 119

5. VIVE LA FRANCE 125

6. AGONÍA DEL SIGLO XIX 133

LOS POSTRES. NUESTRA ÉPOCA

1. LAS FIESTAS DEL CENTENARIO 141

2. LA REVOLUCIÓN 145

3. LOS ALEGRES VEINTES 149

4. DESSERT 153

5 POUSSE CAFÉ 161

CARTA DE TEXTOS GASTRONÓMICOS ALUDIDOS O CONSIDERADOS EN LA MINUTA DE LAS COMIDAS QUE USABAN LOS SEÑORES 167

NOPALES Y TUNAS EN SAHAGÚN 177

DEL NOCHTLI O GÉNERO DE TUNAS 181

EL OCTLI O PULQUE 187

EL MAGUEY EN SAHAGÚN 189

EL MAGUEY EN MOTOLINIA 189

DE LA SEGUNDA CASA DE ESTE SIGNO QUE SE LLAMA OME TOCHTLI, EN LA CUAL NACÍAN LOS BORRACHOS 191

EL DIOS PULQUE 193

DE LAS DIVERSAS MANERAS DE BORRACHOS 195

DEL METL O MAGUEY 197

REPRESENTACIÓN DEL PULQUE 199

LA MESA DE MOTUEHCZOMA 205

LA MESA DE CORTÉS 211

LA PLAZA DE MÉXICO EN 1777 217

LAS TORTAS DE ARMANDO 225

LAS CANTINAS 227

EL MOLE DE GUAJOLOTE 237

Los MESONES 243

Los CAFÉS 249

IMAGEN DEL MEXICANO EN LOS 1830 253

VINO EN MÉXICO 257

HOTELES EN LA CIUDAD DE MÉXICO 259

PREGONES EN LA CIUDAD 263

HOTELES EN 1860 269

COMIDAS EN RESTAURANT 275

CAFÉS Y NEVERÍAS 281

LAS COMIDAS MEXICANAS EN 1865 289

PLANO DE LA CIUDAD EN EL XIX 293

EL PUEBLO DE “ROMITA” 295

LAS PULQUERÍAS 295

CAFES Y CONCURRENCIA 298

EL CAFÉ DE VEROLY 306

LAS COMIDAS ORDINARIAS 307

LA GULA MEXICANA 311

PASEO POR LOS CAFÉS Y LAS FONDAS DEL XIX 315

Avisos 321

MÉXICO EN INVIERNO 325

EL TÍVOLI DE SAN COSME 329

UNA COMIDA EN EL TÍVOLI 332

COMEDORES EN 1946 — . 337

SOBREMESA

5 MINUTAS PALACIEGAS. OTRAS MINUTAS Y ANUNCIOS VARIOS 347

DESPENSA 359

 

Disponible en formato pdf PULSANDO AQUÍ. 

Enchiladas totonacas de zapote mamey

Enchiladas totonacas de zapote mamey

El pixtle o pixtli

Puebla es conocida por su variada y exquisita gastronomía. Sus dos más grandes emblemas: el mole y el chile en nogada, son ya símbolos de la cocina mexicana en el mundo que tratamos como verdaderos tesoros nacionales (¿Quién no se siente patriótico con un barroco plato de mole con guajolote o una chile en nogada con sus colores trigarantes?), sin embargo el estado es mucho más que pipianes, dulces o antojitos pues existen universos culinarios totalmente contrastantes ante lo que se come en la capital o la región de la Angelópolis. El valle de Tehuacán, por ejemplo, es conocido por los moles de caderas y de Miahuatlán, el tempesquite de adobo de pepita, las tetelas, la carne texinteca o el ayomole, solo por mencionar algunos. Y la Sierra Mágica… bueno basta darnos un paseo por los mercados de Cuetzalan, Chignahuapan, Zacatlán de las Manzanas o Tlatlauquitepec para darnos cuenta que aquellas tierras de clima húmedo y paisaje boscoso saben a hongos y quelites nativos, café recién tostado, sidra de manzana y chile chiltepín. Y es precisamente en uno de sus pueblos, Xicotepec de Juárez al límite de Puebla con Veracruz, que se encuentra un ingrediente poco utilizado en las cocinas regionales pero de un sabor tan variante que en ocasiones sabe a anís y en otras a nuez, se trata del pixtle o pixtli ahumado.

Su nombre en náhuatl significa “hueso o semilla” que es una traducción literal a lo que es, la semilla proveniente del mamey (Mammea americana) de forma elipsoidal que llega a medir de 5 a 10 cm de largo por 4 cm de ancho, tiene un color café oscuro con una banda café claro que corre longitudinalmente en su centro y es bastante dura o maciza por la coraza que la cubre aunque cuando se le quita en estado fresco queda una pepita blanda que si se pellizca, ralla o muele desprende un aroma dulce que oscila entre vainilla, anís, esencia de almendra y rosas.

El mamey que contiene el pixtle puede encontrarse prácticamente en todo México, pero es resaltante que solo en pocos estados se conozca su aplicación en la cocina y en el caso de Xicotepec la semilla debe pasar por un largo proceso para poder utilizarse en los guisos regionales. Diana Kennedy en su libro México, una odisea culinaria relata los pasos que la señora Evelina, cocinera tradicional de la región, sigue para transformar el pixtle:

Cuando la temporada de mameyes haya llegado entre los meses de Febrero y Mayo se deben escoger los frutos que estén perfectamente maduros para abrirlos, retirar su pulpa y extraer la semilla. Después se deben enjuagar perfectamente y colocar dentro de una olla de barro con agua hasta el tope y un puño de ceniza en donde se dejarán hervir suavemente sobre un fuego de leña durante dos días y sus respectivas noches (aunque el punto exacto para saber si ya están es cuando ya no tienen “babita”). Pasado el tiempo los pixtles se retiran del agua, se enjuagan, se les raspa la capa babosa o pegajosa que haya quedado y se vuelven a poner a hervir en la olla de barro pero esta vez con una variedad de 13 hierbas y hojas distintas en lugar de la ceniza. Tras dejar las semillas otros 2 días y noches en ebullición quedan tan suaves que se cortan en piezas cuneiformes de 5 cm de largo por 1 cm de ancho. Luego los pedazos se ensartan con un hilo para formar “collares” que se cuelgan sobre un brasero para que se ahúmen y sequen al sol. En este punto el calor hace que sus aceites naturales broten y pinten su superficie con manchas irregulares de color blanco.

En el mercado del pueblo los pixtles se venden por “collares” con los pedazos procesados de la semilla que se compran especialmente para elaborar las “enchiladas de pixtle”, este platillo consta de tortillas dobladas por la mitad que se cubren con una salsa hecha de chiles mora tostados, agua y trozos de la semilla que generalmente se sirve a la hora del desayuno o almuerzo y que a veces se acompañan de tasajo o cecina. Algunas personas rellenan las enchiladas, fríen la salsa o las espolvorean con ajonjolí tostado, aunque al decir de las cocineras más puritanas, esto resta sabor a la salsa de pixtle que es lo principal del platillo.

Fuera de la sierra norte de Puebla el pixtle es utilizado de otras maneras, en San José Miahuatlán, Tehuacán, se deja secar para luego remojarlo en agua, cocerlo en dos ocasiones y molerlo para formar una pasta con la que se rellenan unos antiguos tamales prehispánicos especiales para día de muertos llamados “pixtamales” que también llevan hierba santa pulverizada y chile ancho tostado y desmoronado. En Oaxaca se ralla fresco y se deja reposar en agua endulzada para preparar “agua fresca de pixtle” que en ocasiones se puede encontrar en el negocio de “Las aguas de Casilda” en el mercado Benito Juárez o se deja secar para luego asarlo lentamente en un comal y molerlo junto con cacao, maíz criollo y rositas de cacao para preparar tejate (aunque depende de la receta familiar pues algunas tejateras sustituyen el pixtle por coquitos de aceite o simplemente no lo agregan). En la región del Totonacapan, en Veracruz, el pixtle se ralla y se deja secar al sol para luego molerse con agua y chiles verdes para elaborar la salsa de las “enchiladas de zapote mamey”. En Tabasco se utiliza para enriquecer el pozol o el atole agrio y en Guerrero se añade fresco rallado o seco y tostado al atole de fiesta para darle más sabor.

Existen muchos sabores en la cocina mexicana muy poco explorados y el pixtle es uno de ellos, su aroma tan peculiar lo vuelve muy versátil para incluirlo en preparaciones dulces (yo he horneado merengues con la semilla por ejemplo) aunque las cocineras tradicionales incluso se han atrevido a transfórmalo en recetas saladas. Sin duda un producto tan fácil de conseguir no deberá de pasar desapercibido para cualquier cocinero que quiera experimentar con nuevos gustos o algún tradicionalista que quiera recrear platillos desconocidos pues, puedo asegurar, el pixtle no se asemeja a nada antes probado.

Foto: Gelatina de chicozapote, mousse de mamey y merengues de pixtle / Por: Edgar Cruz Delgado

Enchiladas totonacas de zapote mamey

Para elaborar estas enchiladas es necesario rallar o cortar el pixtle en pedazos pequeños que luego se dejan secar al sol, para ello se debe tomar la semilla y quitarle la coraza que tiene hasta liberar la pepita. Trate de conseguir el mamey bastante maduro para que el proceso se facilite. También es posible dejar secar el pixtle entero pero esto tarda más tiempo y luego es complicado cortarlo o molerlo.

Cuidado con el sabor de estas enchiladas, el pixtle es bastante aromático así que puede ajustar la cantidad a utilizar en la salsa según su gusto.

Puede acompañar las enchiladas con cecina o carne asada como las de Xicotepec de Juárez pero no las rellene o espolvoree pues le restaría sabor a la salsa.

 

Rinde: 20 enchiladas Categoría: Antojitos
Recuperada: Arómas y sabores del Totonacapan Cocinera(o):
Tiempo: Almuerzo o comida Zona: Totonacapan, Veracruz
Tipo: Indígena: Totonaca Época:

 

Ingredientes Procedimiento
·         20 tortillas

·         3 pixtles molidos y secos

·         3 chiles verdes

·         4 cdas de cebolla picada

·         1 lt de agua

·         2 cdas de manteca

1.       Tueste los pedazos de pixtle hasta que suelten su aróma. Muélalos con el agua y los chiles

2.       Sofría la cebolla en la manteca y añada la salsa. Si es necesario añada más agua para dejarla con una consistencia espesa

3.       Caliente las tortillas, sumérjalas en la salsa y báñelas al servirlas

 

 

 

 

 

 

 

Escrito por Edgar Cruz Delgado, Qro.

@ReComiendo México

Fuentes consultadas: 

Muñoz Zurita, Ricardo, Diccionario enciclopédico de la gastronomía mexicana, México: Larousse, 2012

Kennedy, Diana, México, una odisea culinaria, México: Oceano, 2014

Kennedy, Diana, Oaxaca al gusto, Malasia: University of Texas Press, 2015

Cord. Torres Cerdán, Raquel, Aromas y sabores del Totonacapan, México: Gobierno del estado de Veracruz, 2001

Foto de Portada:  Mamey y pixtle / Por: https://www.propiedades-curativas.com

recomiendomexico.wordpress.com

 

En este recetario encontrarás 168 recetas de todo el país.

En este recetario encontrarás 168 recetas de todo el país.

 

Del repertorio del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, nos llega este estupendo recetario que además describe por entidad federativa la comida típica de cada región, los productos con D.O. , los proveedores de productos y servicios y los festivales gastronómicos entre otros. No te lo puedes perder.

Puedes descargar el documento pulsando aquí.  D.R.© Consejo Nacional para la Cultura y las Artes Coordinación Nacional de Patrimonio Cultural y Turismo Cultura,

  1. Productos de denominación de origen
  2. Productos de la región
  3. Alimentos tradicionales
  4. Productores.
  5. Comidas tipicas.
  6. Mercados tradicionales.
  7. Festividades gastronomicas
  8. Recetas.
  9. Historias, leyendas y mitos.
  10. Rutas gastronómicas.
  11. Bibliográfica electrónica por estado (sitios web)

Baja California y Sonora:

  • Ensalada Cesar.
  • Coctel Margarita
  • Langosta estilo Puerto Nuevo
  • Almejas tatemadas.
  • Mochomos.
  • Salsa Bandera.
  • Guacavaqui.
  • Coyotas.
  • Gallina Pinta.

Coahuila y Nuevo León:

  • Pan de Pulque.
  • Empanadas de Pulque.
  • Asado de Puerco.
  • Fritada Norteña
  • Arroz de Boda
  • Asado de Puerco
  • Atole de Mezquite.
  • Cabrito Asado al Horno.
  • Cabrito en Fritada o en Sangre.
  • Cabrito en Salsa
  • Cabrito Entomatado
  • Carnero Asado.
  • Caldillo (de carne seca)
  • Capirotada.
  • Puerco al Oregano.
  • Desebrada de Venado
  • Champurrado.
  • Chicales.
  • Chicharron de Vibora.
  • Cortadillo.
  • Calabaza en Conserva,
  • Dulce de Frijol.
  • Flore de Palma Entomatada.
  • Frijoles Charros.
  • Machacado con Huevo
  • Nogada ( salsa de nuez)
  • Queso de Leche ( postre)
  • Rollo de Nuez y Dátil.
  • Turcos (empanada dulce de carne)

Chihuahua:

  • Requesón estilo Parral
  • Tortillas de Harina.
  • Carne Seca Norteña.
  • Carne Seca Enchilada.
  • Puerco Enchilado.
  • Chile con Queso.
  • Carne Asada.
  • Discada (carne asada sobre un disco de arado)
  • Trucha Empapelada.
  • Jugo de Carne.
  • Pay de Manzana.

Veracruz:

  • Minilla de Pescado.
  • Huachinango a la Veracruzana.
  • Arroz a la Tumbada.
  • Mogo Mogo (pure de platano)
  • Horchata de Coco.

Hidalgo y San Luis Potosí:

  • Pastes
  • Zacahuil ( tamal gigante)
  • Mixiote Hidalguense.
  • Enchiladas Rioverdenses.
  • Pemoles.
  • Ensalada de Cabuches ( botón de biznaga)
  • Flor de Palma.
  • Nopales Rellenos
  • Enchiladas Potosinas.
  • Tacos Potosinos.
  • Tacos Arrieros.
  • Puerco al Quelite.
  • Mole de Olla
  • Asado de Carritos (puerco)
  • Guiso Borracho (al Pulque).
  • Fiambre Potosino.
  • Gorditas de Horno ( de maíz con queso)
  • Pan de Pulque.
  • Gelatina de Tuna.
  • Pelo de Angel.
  • Tacos Camila.
  • Queso de Tuna.

Tamaulipas y Zacatecas:

  • Enchiladas Tultecas
  • Cabuches Enchilados
  • Atole de Platano.
  • Empanadas de Camaron.
  • Asado de Cerdo.
  • Pastel de Jaiba.
  • Figadete (chicharron)
  • Birria estilo Zacatecas.
  • Conejo al Pulque.
  • Puchas de Canela.

Aguascalientes y Guanajuato:

  • Pollo Estilo Aguascalientes.
  • Chile Aguascalientes.
  • Enchiladas Mineras.
  • Entomatado de Res.
  • Tostadas de Pata
  • Carnitas en Torta.
  • Frijoles Puercos.
  • Mermelada de Xoconostle (tuna)
  • Turron de Fresa.

Jalisco y Colima:

  • Costillas Tapatias.
  • Torta Ahogada.
  • Manzanas Jalisco
  • Tatemado de Puerco.
  • Sopitos.
  • Pozole Colimense.
  • Cuachala (pollo)
  • Chilayo ( puerco)
  • Chiles Rellenos ( Manguiche).
  • Albondiga de Rancho.
  • Capirotada.
  • Tejuino ( bebida de maiz)
  • Bate ( bebida de chia)

Guerrero:

  • Clemole
  • Pozole Blanco.
  • Pulpo Enamorado

Estado de Mexico y D.F.:

  • Chorizo.
  • Queso de Puerco.
  • Barbacoa de Mixiote.
  • Conejo en Adobo.
  • Chilacayotes en Pipián Rojo.
  • Taco Placero.
  • Tacos de Escamoles.
  • Chiles Cuaresmeños en Escabeche.
  • Dulce de Pepita.
  • Higos Cubiertos.
  • Huevos Navegantes
  • Ajolote en Chile Verde.

Morelos y Querétaro :

  • Papas Estilo Azteca.
  • Chileatole.
  • Tamal de Frijol.
  • Mole de Cacahuate.
  • Tamal de Nopal.
  • Enchiladas Mineras.
  • Tostadas de Pata.

Tlaxcala.

  • Sopa de Tortilla Tlaxcalteca.
  • Tlacoyos de Frijol con Huitlacoche.
  • Tlaxcales (postre de elote)
  • Pulque Curado de Fresa.
  • Tlatlapas (nopalitos con frijol)
  • Mole de Guajolote
  • Barbacoa de Borrego
  • Tamales de Ayocote.
  • Huahuzontles con queso.
  • Pollo Tocatlan
  • Atole de Amaranto
  • Buñuelos

Puebla:

  • Mole Poblano
  • Chiles en Nogada
  • Cemita Poblana.
  • Camotes.

Oaxaca:

  • Sopa de Guías de Calabaza.
  • Cecina Enchilada
  • Mole de Pescado
  • Tamal de Frijol Crudo
  • Pollo Garnachero.
  • Tlayudas.

Chiapas y Tabasco

  • Cochito Horneado.
  • Sopa de Pan.
  • Tamalitos de Chipilin.
  • Chirimol de Res.
  • Ullche de Pavo
  • Tamal de Masa Colada.
  • Jigote de Pavo.
  • Picadillo.
  • Platanitos Rellenos.

Campeche y Yucatan

  • Caviar Campechano.
  • Crepas de Cangrejo Moro.
  • Vaporcitos
  • Frijol con Puerco.
  • Dulce de Frijol.
  • Horchata de Arroz.
Diccionario Digital Náhuatl-Español / Marc Thouvenot.

Diccionario Digital Náhuatl-Español / Marc Thouvenot.

Prólogo (fragmento) de Miguel León-Portilla
Investigador emérito de la Universidad
Nacional Autónoma de México
y miembro de El Colegio Nacional

Libro de cabecera ha sido y es para los estudiosos del náhuatl el Vocabulario que, en sus ediciones de 1555 y 1571, preparó fray Alonso de Molina, primer lexicógrafo del Nuevo Mundo. Ahora bien, hay que reconocer que, siendo esta aportación –sobre todo en su edición de 1571– una obra de muy frecuente empleo, su consulta presenta hoy varios problemas y limitaciones.

El doctor Marc Thouvenot, profundo conocedor del náhuatl y lexicógrafo del mismo, así como experto muy familiarizado con las grandes potencialidades de las computadoras o, como él diría, de los ordenadores, nos ofrece aquí un nuevo “Molina” que, siendo el mismo, es de mucho más fácil consulta y también más rico. Explica Thouvenot en su introducción cómo ha podido preparar esta nueva forma de aportación que, quiero pensar, habría complacido mucho a fray Alonso. En pocas palabras puede decirse que tenemos ahora un Molina a la altura de nuestro tiempo. Como es obvio, las dos ediciones originales del Vocabulario se hicieron
de acuerdo con las normas y usos ortográficos y lexicográficos del tiempo en que se elaboraron. Pero como, desde el siglo xvi hasta el presente, tales normas y usos han cambiado, era necesario, para seguir valiéndonos de esta obra, no sólo pionera sino de valor perdurable, facilitar su empleo y enriquecerla también a partir de sí misma.

Veamos cómo ha procedido Thouvenot. Ante todo identificó cuáles son los problemas que plantea el empleo del Vocabulario al moderno lector e investigador. En primer lugar está el de su vacilante grafía en determinados vocablos nahuas. Esto es patente al comparar las formas como se registran ellos en el Vocabulario en lengua castellana y mexicana (1555 y 1571) y en el Vocabulario en lengua mexicana y castellana (1571). Un ejemplo lo ofrecen las palabras en que aparece la sílaba oa, escrita así en el primer Vocabulario, y oua u ohua en el segundo. La respuesta encontrada por Thouvenot es adoptar en todos los casos la forma ohua, como en el verbo tlapohua, contar, leer. Esta determinación no es arbitraria. Thouvenot la lleva a cabo tomando en cuenta la forma del pretérito que, en el verbo tomado como ejemplo, es otlapouh…

Prólogo, Miguel León-Portilla
Introducción, Marc Thouvenot
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Diccionario náhuatl-español (pulsa en cada una de las latras: 

A | B | C | D | E | F | G | H | I | J | K | L | M |

N | O | P | Q | R | S | T | U | V | W | X | Y | Z |

Publicado en línea: 3 de diciembre de 2014
DR © 2014. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, Circuito Mtro. Mario de la Cueva s/n, Ciudad Universitaria, Coyoacán, 04510. Ciudad de México. ISBN 978-607-02-6077-3. Formato: PDF. Peso: 7.7 MB. Publicado en línea: 3 de diciembre de 2014
Cómo citar:
Marc Thouvenot, Diccionario náhuatl-español. Basado en los diccionarios de Alonso de Molina con el náhuatl normalizado y el español modernizado, colaboración de Javier Manríquez, prólogo de Miguel León-Portilla, México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas / Fideicomiso Felipe Teixidor y Monserrat Alfau de Teixidor, 2014, 484 p., http://www.historicas.unam.mx/publicaciones/publicadigital/libros/diccionario/nahuatl.html
(Consulta: xx de xx de xxxx).