Todas las entradas de: delicias

Descarga «Breve Historia de la Comida Mexicana» Excelente libro para tu biblioteca.

Share

Jesús Flores y Escalante ha publicado los libros Salón México, Chingalistlán, Morralla del caló mexicano, La última y nos vamos, y Mercados, antojitos y fogones, entre otros. Escribió junto con Pablo Dueñas, La guadalupana, patroncita de los mexicanos (Plaza y Janés) y, con Sylvia Kurczyn, De Azucarados afanes, dulces y panes, En torno al pulque y al maguey y Quelites y hierbas de olor.

En 2003 fue nombrado miembro de la Academia Mexicana de Gastronomía, dependiente de la de París.

Intro:

Desde el nacimiento de las primeras culturas prehispáni- cas, los nativos de América tuvieron la oportunidad de ligar todos sus acontecimientos con la música. Ésta, en su fase indígena, se dio con una primitiva escala pentafónica y con el uso de instrumentos de percusión, entre los cuales se mezclaron utensilios de barro, como ocarinas, flautas, silbatos y algunos raspadores de hueso, ligándose con algunos cantos y poesías que dieron a su interpretación una característica de incipiente canción; durante la Conquista, la presencia de algunos músicos, atabaleros (tamboreros) y tañedores de vihuela creó entre los naturales otro concepto de interpretar la música. Ya en la etapa de la Colonia, las escuelas para indios fundadas en Tlatelolco y Texcoco dieron oportunidad a los naturales de conocer la música ejecutada por medio de pauta y ya interpretada con instrumentos de factura europea: trompas, sacabuches, flautas, vihuelas, etcétera.

Durante los dos primeros siglos del coloniaje, el indio y el mestizo estuvieron supeditados a las prohibiciones virreinales e inquisitoriales. Pero aun con ello, el «naciente mexicano» fue estructurando ya lo que más tarde sería su música popular, nacida de la fusión hispanoindígena en lugares de gran afluencia como mercados, figones, posadas, mesones y pulquerías, que resultaron sitios idóneos para la evolución de ciertos bailes, cantos y canciones que poco a poco corporeizaron la música nacional, música con amplia influencia de sonidos indígenas, africanos y con marcadas células rítmicas de origen español. Y para que esta música, ya en vías de independencia, pudiera ostentar su denominativo mexicano, tuvo que pasar, durante los primeros años del siglo)(vil’, por el tamiz serio de los músicos de escuela, para retornar después a su origen: el pueblo.

Todos estos primeros intentos nacieron de entre la población mestiza, ocupando la mayor de las veces el entorno de la fiesta popular o patronal, así como el ruido de los mercados y la alegría «mediatizada» de fon das, figones y pulquerías, donde estos «léperos» tuvieron oportunidad del desfogue por medio de sus bailes y paraos, donde el jarabe y otras formas musicales pulularon entre res y sabores de platillos y comidas, también forjadas en el yunque del largo mestizaje a que toda nuestra mexicanidad estuvo sometida.

Sin embargo, todo esto no hubiese sido posible en su totalidad sin la participación de los productos naturales de esta tierra, así como los provenientes de otros lu gares del orbe, que las naves españolas traerían al Nuevo Mundo para después acrisolar nuestra identidad culinaria en las cuatro paredes de los figones y las cocinas hispanoindígenas.

Jesús Flores y Escalante
Ciudad de Puebla, noviembre de 1993

Descarga el libro pulsando en esta frase

Ayudanos a fondear «Axolotitlán» el Primer Museo Nacional del Ajolote

Share

Axolotitlán Museo del Axolote es una Asociación Civil enfocada a la conservación y protección del Axólotl, en específico de la especie Ambystoma mexicanum, nace en 2017 con el objetivo de conservar y difundir al axólotl o ajolote. Lo anterior a través de: 1) Refugio y cuidado de ejemplares, 2) Educación ambiental, 3) Red Médica, 4) Recorridos bioculturales, 5) Registro y generación de información digital, escrita y oral de la importancia social, histórica, política y ecológica de la conservación y cuidado.

 

El Museo Nacional del Ajolote contará con distintas áreas para el disfrute de los asistentes así como para el beneficio de la especie:

1.- Taquilla y recepción: mediante la venta de boletos podremos mantenernos en funcionamiento.

2.- Área de cuidados: en donde continuaremos recibiendo ejemplares que requieran apoyo médico.

3.- Área para talleres: en donde los colaboradores o visitantes podrán contar con las condiciones óptimas y herramientas para desarrollar actividades educativas de distinta índole.

4.- Área de usos múltiples: en donde se podrán llevar a cabo exposiciones, proyecciones de cine, artes escénicas y eventos lúdicos en general.

5.- Cafetería y restaurante: con un menú congruente con nuestro objetivo, los insumos serán traídos de productores locales y de Xochimilco.

6.- Tienda de souvenirs: en este espacio tendremos la más grande colección de productos al público relacionados con ajolotes, el lugar ideal para un axolofan.

7.- Jardín del axólotl: un espacio para disfrutar, leer, pasar el tiempo y por supuesto aprender más de ajolotes.

 

Continuamos con la creación del Primer Museo Nacional del Ajolote. Un proyecto hecho por la sociedad civil para enfocar esfuerzos de conservación del axólotl

PULSA en donadora.org/museodelajolote

Descarga «Los Herederos del Maíz» y descubre todas sus razas

Share

En México el maíz: es el alimento que representa por excelencia nuestras raíces, nuestro presente y seguramente el futuro. El maíz nos conecta con nuestra identidad como mexicanos. Es protagonista de libros, de mitos, de leyendas. El maíz, es el cereal que alimenta a todo un país. Todo lo que se obtiene del maíz abarca la economía, la gastronomía, la cultura, para finalmente acariciar el corazón de los diferentes pueblos del país. A través de la diversidad de este producto se nos brinda un sin fin de platillos tradicionales, los cuales conllevan experiencias y procesos inigualables. El origen de este cereal es antiquísimo y gracias a su preservación cada generación lo conserva de forma diferente. Muchas veces pasa desapercibido su uso, pero sin duda alguna es imprescindible en la cotidianidad. En comunidad se enseñan unos a otros a sembrarlo, adoptarlo, degustarlo y aprovecharlo. Recordemos a las abuelas que hacían algunas tortillas, atole de pinole, unas tlayudas acompañadas de tasajo o sencillamente unas palomitas. Consejos que luego enseñaron e inspiraron a muchas generaciones

Todos hemos probado el sabor de este cereal, vive en nuestra memoria íntima y en escenarios donde nuestras papilas gustan su sabor. Y en este compendio, podrás conocer que la historia del maíz nos revela la relación que tenía con los antiguos dioses. Hoy se conocen más de 50 tipos, que acompañan todos los días a los pueblos indígenas de México, en la mesa, en el campo, en las artesanías y en las historias que se narran sobre el origen mismo de la humanidad.

La UNESCO declaró la cocina Tradicional Mexicana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y, por supuesto uno de los elementos básicos de la cocina indígena, se encuentra en el maíz. En este libro abordamos solo algunos aspectos relacionados a la historia, los tipos de maíz y como se agrupan, así como algunos rituales que acompañan su cultivo.

DESCARGA el Libro-Los-herederos-del-maiz-INPI

 

Conoce el nuevo cartel «Quelites de México» en alta resolución

Share
CONABIO te invita a conocer el nuevo cartel «Quelites de México»
Los quelites son partes tiernas de plantas comestibles; pueden ser hojas, tallos y flores. En México se consumen más de 300 especies de quelites de diversas familias botánicas, las cuales han sido seleccionadas en las distintas regiones del país. Al consumir la diversidad de quelites contribuimos a la conservación de la agrobiodiversidad mexicana y enriquecemos nuestra alimentación con sus aromas, colores, texturas, sabores y nutrientes.Nota de condiciones de uso y reproducciónUso educativo no comercial
Puedes verlo en alta resolución en: https://bit.ly/QuelitesDeMéxico
#SabrososSanosSustentables