«El culto a la vida, si de verdad es profundo y total, es también culto a la muerte. Ambas son inseparables.
Una civilización que niega a la muerte acaba por negar a la vida».
Octavio Paz, “Todos Santos Día de Muertos”,
El laberinto de la soledad, 1950.

Las festividades en torno a los muertos se llevan a cabo en 41 grupos étnicos de México, entre los cuales se encuentran los amuzgos, atzincas, coras, cuicatecos, chatinos, chichimecas-jonaz, chinantecos, chocho-popolocas, choles, chontales de Oaxaca y Tabasco, huastecos o teneek, huaves, huicholes, ixcatecos, ixiles, jacaltecos, matlatzincas, mayas, lacandones, mayos, mazahuas, mazatecos, mixes, mixtecos, motozintlecos, nahuas, pames, popolucas, purépechas, tepehuas, tepehuanos, tlapanecos, tojolabales, totonacas, triques, tzeltales, tzotziles, yaquis, zapotecos y zoques.

Muertos y difuntos; y almas, ánimas, espíritus, tonalli, teyolia, ihiyotl…

Generalmente las celebraciones en torno a los muertos se llevan a cabo los últimos días del mes de octubre (del 25 al 30) y los primeros de noviembre (del 1 al 3). Sin embargo, existen poblaciones indígenas en las que dichas festividades llegan a extenderse a lo largo de todo el mes de noviembre, como en el caso de los chontales de Tabasco, o se constriñen a períodos muy reducidos de dos días al inicio del penúltimo mes del año.

Oficialmente, según el calendario católico, el día 1 de noviembre está dedicado a Todos Santos y el día 2 a los Fieles Difuntos. Sin embargo, en la tradición popular de gran parte de la República Mexicana, el día 1 se dedica a los muertos chiquitos o niños fallecidos, y el día 2 a los adultos o muertos grandes. No obstante, se dan una serie de variantes a lo largo del país:     en algunos lugares se dice que el 28 de octubre es el día de los matados, o sea de aquellos muertos en accidente, y que el día 30 de octubre llegan las almas de los limbos, es decir, de los niños que murieron sin ser bautizados. Esta distinción de dos celebraciones de muertos según la edad, proviene de la época prehispánica…


Te invitamos a leer porque pedimos calaverita pulsando aquí.

Fray Diego Durán dice que en el ritual indígena nahua existían dos fiestas dedicadas al culto a los muertos: Miccailhuitontli o Fiesta de los Muertecitos, que se conmemoraba en el noveno mes del calendario nahua, y equivalía al mes de agosto del año cristiano; y la Fiesta Grande de los Muertos, celebrada el décimo mes del año. Estas fiestas, además de dedicarse a los muertos, también eran propiciatorias de la agricultura, ya que en ese mes (agosto para los cristianos) debido al hielo, temían los indígenas la muerte de las sementeras. Para ello se “apercibían con ofrendas y oblaciones y sacrificios”. Durán, pudo observar que el día de Todos Santos ponían ofrenda para los niños muertos, y el siguiente día otra para los difuntos adultos, Las ofrendas consistían en dinero, cacao, cera, aves, frutas, semillas en cantidad y “cosas de comida”…

Para saber el significado que  tienen actualmente las ofrendas, puedes ver «El Altar de Muertos y su Significado» 

Seguir leyendo…

 

 

 

 

 

 

 

Créditos:

Patrimonio Cultural y Turismo. Cuadernos 16
La festividad indígena dedicada a los muertos en México
Derechos reservados
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes

No te pierdas nuestras publicaciones:


Escribe tu correo: