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Existen más de CUARENTA formas de decir GUAYABA en lenguas originarias.

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Ingrediente de nuestro delicioso ponche de frutas, la guayaba (Psidium guajava L) es originaria de América Tropical. Su uso alimenticio y medicinal es muy antiguo en todo el continente. La historia nos cuenta que el primer documento que habla de ella es obra de Martín de la Cruz quien en el siglo XVI la menciona como antidisentérica y antitérmica. Actualmente es importante para tratar casi medio centenar de padecimientos en casi todo el país.

El fruto se consume fresco o en conservas (jaleas, mermeladas, miel) y jugos, en vinos y bebidas refrescantes. El principal mercado de esta fruta es vendiéndola como fruta fresca y como jalea y pasta.

La guayaba contiene más del doble de Vitamina C que la naranja y puede contener según la variedad entre 486 mg y 871 mg de Vitamina C por 100 g de fruto fresco. Humedad 80 %, proteína 1 %, grasa 0.5 %, carbohidratos 13 % y fibra 5.5 %. Contiene además Vitamina A, fierro, calcio y fósforo.

El nombre específico de guajava es una palabra  originada de la voz haitiana gyayaba, la cual fue tomada por los españoles y luego, con algunas modificaciones, pasó a otros idiomas (Gómez, 2009).

En México se le conoce bajo los siguientes nombres:

  1. A’sihui’t (totonaco)
  2. Aci’huit (nd)
  3. Al-pil-ca (chontal)
  4. Bec (maya)
  5. Bjui (zapoteco)
  6. Bui (zapoteco)
  7. Ca’aru (cora)
  8. Chac-pichi (maya)
  9. Chak-pichí (maya)
  10. Chalxócotl (náhuatl)
  11. Chk-pichí (maya)
  12. Enandi (tarasco )
  13. Guáibasim (mayo)
  14. Huajocolotl (nd)
  15. Jaljocote (nd)
  16. Jalocote (nd)
  17. Julu’ (maya)
  18. Kolok (maya)
  19. Llasibit (totonaco)
  20. Mo’eyi (cuicateco)
  21. Mo’i (cuicateco)
  22. Pachi (maya)
  23. Pachi’ (nd)
  24. Pata (tsotsil )
  25. Pehui (zapoteco)
  26. Pichi (maya)
  27. Pichi-cuy (maya)
  28. Pichi-guayaba (maya)
  29. Posh (mixe)
  30. Sumbadán (zoque)
  31. Vayeváxi-te (huichol)
  32. Xalxócotl (náhuatl)
  33. Xalácatl (náhuatl)
  34. Xapeni (otomí)
  35. Xaxocolotl (nd)
  36. Xaxocotl (nd)
  37. Xaxucotl (náhuatl)
  38. Xocoyot (nd)
  39. Xoxococuabitl (náhuatl)
  40. Yaga-huii (zapoteco)
  41. Ñi-joh (chinanteco)

 

 

 

 

 

Foto de portada Wikimedia

 

DALIA: los aztecas la llamaban «acocoxóchitl». ¿Sabías que es la flor nacional de México?

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La dalia es nativa de Mesoamérica y endémica de México. Pocos saben que no es una flor, sino una inflorescencia (composición de dos tipos de flores pequeñas).

En Mesoamérica prehispánica, las dalias silvestres eran conocidas comúnmente con el nombre de «acocoxóchitl», «acocotli», o «cohuanenepilii» (tallos huecos con agua), entre otros nombres autóctonos. Poseía una gran cantidad de usos: ornamental, alimenticia, medicinal, ceremonial

Los nativos utilizaban esta planta como un remedio contra la tos crónica, como tónico diurético, diaforético (para sudar las fiebres) y contra los cólicos (Hernández, 1946). En la actualidad los mixtecos de Oaxaca siguen consumiendo los tubérculos frescos de dalias para obtener carbohidratos (Reyes et al., 2004).

El 13 de mayo de 1963, en el Diario Oficial de la Nación (SAGAR. 1963), el presidente Adolfo López Mateos expidió un decreto por el cual declaro a la Dahlia como símbolo de la Floricultura Nacional.

Si las llegas a ver en la naturaleza registra tus observaciones en ➡️ naturalista.mx 😮🇲🇽🌳🌺🍃🌿 #MéxicoBiodiverso

Actualmente existen 41 asociaciones internacionales interesadas en el cultivo y difusión de la dalia, entre ellas se encuentran:

 

 

 

 

 

 

Fuente :

Revista Digital Universitaria 10 de noviembre 2006 • Volumen 7 Número 11 • ISSN: 1067-6079

© Coordinación de Publicaciones Digitales. DGSCA-UNAM

Se autoriza la reproducción total o parcial de este artículo, siempre y cuando se cite la fuente completa y su dirección electrónica.

La Muerte del Tlatoani, ritos funerarios del México antiguo. Día de Muertos.

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En la foto de portada se aprecia una persona (Tlatoani ) envuelta en una manta de algodón y sentada en su silla de tule (equipalli).   Se aprecia así mismo un petate del mismo material, exactamente como los conocemos hoy día.  Delante, un adorno u ofrenda con plumas de quetzal y un collar de jade. Al fondo esclavos del difunto que serian sacrificados.

Cuenta la historia que en las costumbres funerarias del México antiguo, la cremación era común, sobre todo para los tlaloque, tlatoanis y nobles. Los ritos funerarios se efectuaban cuatro días después de la muerte. Las personas que participaban en la ceremonia ofrecían mantas y otras cosas pero principalmente esclavos «para matar delante del difunto» (Motolinia, 1554) . Envolvían el cuerpo en quince o veinte mantas finas, ponían un jade en la boca para representar el corazón…

Los sacerdotes recibían el cuerpo y allá en el patio del templo lo quemaban con ocote y con «cierto género de incienso que llaman copalli«. Para que guiase al difunto, mataban un perro, flechándolo con una saeta en el pescuezo. En este relato el perro conducía por las nueve casas del camino, por las barrancas así como para pasar por las aguas.

Cada año se hacían ceremonias ante la caja (del muerto), sacrificando codornices, conejos, aves y mariposas, al mismo tiempo que ofrecÍan comida, pulque, flores, caños de tabaco y mucho incienso. Durante cuatro años se repetían las exequias para el «señor principal» y «en esta memoria de los difuntos, los vivos se embeodaban y bailaban y lloraban, acordándose de aquel muerto y de los otros sus difuntos». **

 

 

 

 

 

 

 

** Fragmento de «La Muerte del Tlatoani», escrito por Doris Heyden.

Foto de portada:  Códice Tovar. Enciclopedia Mundial Digital

Este es el hermoso Xoloitzcuintli, el perrito que se lleva a los muertos al Mictlan.

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Cuenta la historia que entonces descendían al Mictlan, al inframundo «los que morían de enfermedad, ahora fuesen señores o principales, o gente baja, y el día que alguno se moría, varón o mujer o muchacho… »  Sahagún,  

…y más, hacían al difunto llevar consigo un perrito de pelo bermejo, y al pescuezo le ponían hilo flojo de algodón; decían que los difuntos nadaban encima del perrillo cuando pasaban un río del infierno que
se nombra Chiconahuapan [….] -Dicen que el difunto que llega a la ribera del río arriba dicho, luego mira el perro (y) si conoce a su amo luego se echa nadando al río, hacia la otra parte donde está su amo, y le pasa a cuestas. Por esta causa los naturales solían tener y criar los perritos, para este efecto; y más decían, que los perros de pelo blanco y negro no podían nadar y pasar. Dizque decía el perro blanco: yo me lavé; y el negro decía: yo me he manchado de color prieto, y por esto nos puede pasaros.

Solamente el bermejo podía pasar a cuestas a los difuntos, y así en este lugar del infierno que se llama Chiconaumictlan, se acababan y fenecían los difuntos. Llegaban después delante de Mictlantecuhtli .

La otra parte donde decían que se iban las ánimas de los difuntos es el paraíso terrenal, que se nombra Tlalocan, en el cual hay muchos regocijos y refrigerios, sin pena ninguna; nunca jamás faltan las mazorcas de maíz verdes, y calabazas y ramitas de bledos, y chile verde y xitomates, y frijoles verdes en vaina, y flores.

La cría del xoloitzcuintle: 

Los nahuas, llamaban al perro sin pelo xoloitzcuintli, el más grande de los perros autóctonos, sin pelo, de piel suave y lisa.  Pero habia otros perros, como el chichi o tlalchichi,  xochiocóyotl y telamin o tehuízot~ todas estas clases de perros eran
de varios colores, lisos y manchados; grandes y medianos; unos de pelo largo y otros, corto; de largos hocicos, dientes agudos, orejas cóncavas y pelosas, cabeza grande y corpulentos. Eran mansos y domésticos, con todas las cualidades de nobleza y cariño con las que conocemos a los perros de hoy.

En la época prehispanica había algunas personas que vivían de criar perros.  A los Xolos los hacían dormir cobijados y les untaban una resina llamada óxitl para que se les cayera el pelo,  ya que en la misma camada, algunos nacen con pelo y otros, pelones. Los pelones tienen la particularidad de que les faltan muchos dientes y tienen un grado mas de temperatura corporal, por lo que les es mas fácil sudar, sobretodo del vientre. Estos rasgos se deben a un gen que se transmite a los hijos.

Como su piel es  muy delicada, los nahuas los protegían del sol y del frío untándoles aceite. Tienen hocico aguzado, orejas grandes y puntiagudas (hasta de 10 cm.), como de murciélago, ojos medianos almendrados, desde amarillos hasta negros.
Expresión inteligente y vivaz. Son de colores distintos, oscuros y claros, bronce, gris, negro, a veces con manchas rosadas o café. Casi no ladran ni gimen, por eso se les conoce también como «perros mudos»…

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Créditos: Foto de portada: instagram @elevageduaraisdeschimeres.

Texto: El perro como símbolo religioso entre los mayas y los nahuas. Mercedes de la Garza. Dias de muertos en el mundo Nahuatl prehispánico. Patrick Johansson.