No te pierdas la sesión virtual del «Seminario COCINAS en MEXICO. Procesos biosociales, históricos y de reproducción cultural» Sin costo

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Les invitamos a la sesión virtual del Seminario Cocinas en México. Procesos biosociales, históricos y de reproducción cultural que tendrá lugar el 6 de mayo a las 11:00 a.m. con la participación de Lizbeth Tolentino Mayo (Centro de investigación en Nutrición y Salud-INSP) quien impartirá la conferencia «Políticas y programas de alimentación y nutrición en México»

Debido a la contingencia por la que estamos atravesando, únicamente habrá modalidad a distancia por la plataforma GoToMeeting, en el link: https://global.gotomeeting.com/join/476208685

Sólo tienen que descargar la aplicación para que les de acceso.

 

#EntradaLibre

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El objetivo del seminario es difundir investigaciones en torno a la dimensión cultural y biosocial de la comida y de los procesos de alimentación.
Seminario Permanente de la CNAN-INAH
antropologia.inah.gob.mx

 

Conoce 30 Utensilios Prehispánicos que talvez seguimos usando hoy día

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Nuestra foto de portada es una réplica en tamaño real (1:1) de una cocina en tiempos de los mexica y que puedes admirar en la sala mexica del Museo Nacional de Antropología. Como podemos apreciar muchos son los artefactos que se utilizaban en casa nuestros ancestros, los antiguos mexicanos. Preparaban y cocinaban sus alimentos con gran destreza, usando utensilios de piedra, cerámica (barro) madera o carrizo entre otros posibles materiales. Su cocina era basta, tenían buen sazón. Como sabemos hacían buen uso de la sal y del tequesquite. Cocinaban todo tipo de verduras y hortalizas como el frijol, maíz, amaranto, quelites, etc. Comían de muchos frutos y sus proteínas venían de animales terrestres pequeños y otros marinos, así como de insectos comestibles.

En fin, esta entrada no es para escribir sobre la cocina prehispánica, sino para mencionar los utensilios de la vida diaria, algunos de los cuales han llegado hasta nuestros días sin haber cambiado a pesar de que han pasado 500 años. Tal es el caso del metate y el molcajete, del petate o la olotera, las vasijas de barro, etc…

PARA MOLER:

  1. Metate de piedra volcánica para moler granos o minerales.
  2. Molcajete de piedra volcánica para moler vegetales.
  3. Molcajete de barro.
  4. Molcajete específicamente para moler chiles, conocido como Chiltecaxitl

 

PARA COCINAR

 

  1. Comal de barro.
  2. Comal de piedra (laja)
  3. Anafre – tipo de estufa de barro
  4. Olla para carne llamada Napacahuaxoni.
  5. Olla de gran vientre llamada Tecontapayu/li
  6. Garabato para sacar la carne de la olla llamado Nacacuixtiloni.
  7. Olla de barro para cocinar los tamales, llamada Tecontamalli
  8. Bules o Tecomates: para hacer la espuma del chocolate vertiéndolo desde lo alto a otro recipiente.
  9. Guaje para pulque, llamado Acocote: tipo de guaje usado hasta nuestros días como sifón para extraer el aguamiel del maguey
  10. Molinillo o “chicoli”, que en náhuatl se conocía como “aneloloni”, “apozoniloni” y “amoloniloni”) molinillos hechos con ramas pequeñas del árbol del cacao (1571, Motolinia). Antesesores del Molinillo que conocemos hoy.
  11. Olotera: para desgranar el elote (maíz) del nahuatl olotl.
  12. Colador: colador para el nixtamal, hecho de barro conocido hasta nuestros días como Pichancha.

 

Réplica de una cocina en tiempos de los mexica. Foto: Juan Uribe (juanuribeviajes.com)

 

PARA BEBER, comer o almacenar.

  1. Vasos pequeños de barro, conocidos como Tecocotontlio zoquitecómatl
  2. Vasijas de barro especiales para que bebieran chocolate los nobles.
  3. Xoma – recipiente para beber aguamiel o pulque, tipo de vaso hecho con un pedazo de penca de maguey.
  4. Jícara (guaje): para beber líquidos o bañarse.
  5. Guaje de botella, para guardar semillas o líquidos.
  6. Tecomate – (tecomatl) hechos de barro o un tipo de guaje esférico. También hacían tecomates con calabazas verdes llamadas tzilacaiotli (chilacayote)
  1. Jícara esgrafiada para beber atole, llamada Tzohuacalli Tlayoaloni
  2. Jícara pintada con tapa. Tecontlacuilolli “vasija pintada” – jícara (xicara) para beber cacao, cuya tapa se llamaba
  3. Cuchara de concha de tortuga (no documentado)
  4. Conchas marinas: probablemente usadas como cuchara para comer, beber.
  5. Popotes hechos de carrizo, llamados popotl.
  6. Salsera – PETZCAXITL»Escudilla bruñida» Usaban también tener, unas salseras, que se llaman petzcaxitl.
  7. Cesta: chiquihuitl Chiquihuite (chiquiguete) – cesta de palma o carrizo sin asas, utilizado para guardar las tortillas o tamales. Utensilio de uso primordial en los banquetes. Plural:“chiquiuimeh”
  8. Cestas cilíndricas, conocidas como “chiquinmimilli”
  9. Cajete – Caxitl – (plural: caxtin o caxmeh): Cajete o bol generalmente de forma esférica hecho de barro sin barniz.

 

in chiquihuitl huel tentiuh in tamalli , la cesta bien llena de tamales

Fray Bernardino de Sahagún

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes consultadas:

El calepino de Sahagún: un acercamiento – p 236
Por Pilar Máynez

Revista cocina prehispánica – arqueomex

Tesina – Gastronomía Prehispánica Mexicana

Foto: Juan Uribe. Réplica de una cocina en tiempos de los mexica. Museo Nacional de Antropología,  ubicado en Av. Paseo de la Reforma y calzada Gandhi s/n Col. Chapultepec Polanco, Delegación Miguel Hidalgo. C. P. 11560 CDMX.

 

Leyenda del QUINTO SOL (La creación del hombre) en la religión del Mexico prehispánico

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Los Dioses convencieron a Chalchitlicue (Diosa de las aguas serenas) de que subiera al cielo y se convirtiera en Sol. Al principio Chalchitlicue estaba renuente a la proposición, pero al final subió. Entonces los Dioses crearon a un hombre con los huesos, pero lo hicieron tan chiquito y delgado que se les perdía entre las manos. Este hombre corría y corría, pero no les hacía templos ni sacrificios a los Dioses.

 

Entonces Chalchitlicue se enojó con ellos tanto que estalló y llenó el mundo de agua. Ese hombre se convirtió en pez, dándole término al primer Sol y a la primera Vida. La segunda vez que los Dioses se animaron a crear a otro hombre le pidieron a Ocelotl (Jaguar) que fuera el Sol. Crearon a otro hombre, pero esta vez no tan pequeño, sino ahora enorme. Estos hombres eran tan grandes que, por lo mismo, eran torpes y flojos. Y eran tan torpes que comenzaron a tropezarse uno con otro. Al tropezarse y caer al suelo se rompían (estaban hechos con barro), formando los cerros, la flora y la fauna. Entonces, Ocelotl bajó del cielo y dio término a la segunda Vida y al segundo Sol.

 

La tercera vez que los Dioses decidieron crear a otro hombre le pidieron a Ehecatl, Dios del viento, que fuera el Sol. Los Dioses ya no quisieron hacer al hombre con barro, pues les había salido muy mal; decidieron, mejor, hacer al hombre con el alimento sagrado, el maíz. Pero esta vez el hombre les había quedado tan perfecto que todo el día se veía en un espejo y no hacía nada, ni templos, ni sacrificios. Los Dioses nuevamente se volvieron a enojar y convirtieron a este hombre en chango. Terminó así el tercer Sol y la tercera Vida.

 

Ya cansados los Dioses decidieron intentarlo nuevamente y esta vez le pidieron a Tlaloc que subiera al cielo para convertirse en Sol. Los Dioses decidieron volver a hacer al hombre con maíz, pues el último había quedado muy bien, pero esta vez le pidieron a otro Dios que le hiciera un corazón. Pero este último Dios nunca vio el tamaño del hombre y resultó que el corazón era muy grande, que apenas si podía encajárselo. Pero para mala suerte de los Dioses, este hombre se la pasaba hablando mucho. Era un hombre muy bueno; pero demasiado mproductivo. De esta manera, los Dioses se enojaron mucho.Entonces, convirtieron al hombre en guajolote. Terminó así la cuarta Vida y el cuarto Sol.

 

Los Dioses hartos y cansados, se negaron a hacer un quinto intento. Quetzalcóatl, por su parte, trataba de convencer a los Dioses de todas las maneras posibles para que una vez más lo volvieran a intentar. Y cuando Quetzalcóatl se fue, los Dioses le pidieron a Mictlantecuhtli que escondiera los huesos, con los que crearon a los hombres, en lo más profundo del Mictlán.

 

Los Dioses no querían sentirse tentados a volver a intentarlo. Pero, Quetzalcóatl, al enterarse, decidió bajar al Mictlán por los huesos. Una vez ahí, se acercó a Mictlantecuhtli y enseguida dijo:

—Vengo en busca de los huesos preciosos que tú guardas,vengo a tomarlos.

Y Mictlantecuhtli le dijo:

—¿Que harás con ellos, Quetzalcóatl?

Y una vez más dijo Quetzalcóatl:

—Los Dioses se preocupan porque alguien viva en la Tierra.

Y respondió Mictlantecuhtli:

—Está bien, haz sonar mi caracol y da vueltas cuatro veces alrededor de mi círculo precioso. Pero su caracol no tenía agujeros; entonces Quetzalcóatl llamó a los gusanos. Y éstos le hicieron los agujeros. Luego entraron allí los abejones y las abejas y lo hicieron sonar.

Al oírlo Mictlantecuhtli, dijo de nuevo:

—Está bien, si tú quieres ve y toma los huesos. Pero, al mismo tiempo, Mictlantecuhtli dijo a sus servidores que le avisaran a Quetzalcóatl que los tenía que dejar. Sin embargo, éste no quiso, sino que por el contrario, deseaba apoderarse de ellos. Entonces le dijo a su nahual:

—Ve a decirles que vendré a dejárselos. Luego subió y cogió los huesos preciosos. Estaban a un lado de los huesos del hombre y de la mujer, y los tomó. Después Quetzalcóatl hizo con ellos un hato. Y una vez más Mictlantecuhtli dijo a sus servidores:

—Dioses, ¿de veras se lleva Quetzalcóatl los huesos preciosos? Dioses id a hacer un hoyo.

Los servidores fueron a cavar un agujero, y Quetzalcóatl, tropezándose con sus propios pies, cayó en él, porque las codornices lo espantaron. Con la caída, Quetzalcóatl murió y los huesos preciosos se esparcieron. Después, las codornices los royeron y los mordieron. Poco después, el ladrón de los huesos, resucitó y le preguntó a su nahual:

—¿Qué haré nahual mío?

A lo cual el nahual le respondió:

—Pues como todo salió mal, que resulte lo que sea, señor, mío. Quetzalcóatl recogió los huesos rotos, formando un paquete con ellos y, poco tiempo después, se los llevó a Tamoanchan. Allí los molió muy bien y los puso en un barreño precioso; luego sobre él se sangró su miembro y dejó caer su sangre. Enseguida hizo una larga penitencia y como en un acto milagroso, nacieron los maceguales (los nacidos por la penitencia).

 

Por lo anterior puede concluirse que Quetzalcóatl fue, como se dice, el encargado de crear a la humanidad después de la cuarta destrucción del mundo. Así, nosotros somos los hijos del Quinto Sol, los hijos de Quetzalcóatl y también los hijos del Maíz.

 

 

 

 

 

 

 

Créditos:

Francisco Robles. “Leyenda del Quinto Sol”, en La religión del Mexico prehispánico, México, 2001,
en internet: http://iteso.mx/~dn44934/mitos.html

Foto de Portada: Luke Doyle  NeoMam Studios, Manchester, UK. & Expedia Canada 

 

Descubre en el libro «Bebidas de Oaxaca» 72 BEBIDAS TRADICIONALES que deberías probar

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En este libro podrás encontrar información y procesos de la elaboración de 72 bebidas distintas de las 8 regiones de Oaxaca: Costa, Sierra Sur, Valles Centrales, Mixteca, Cañada, Papaloapan Istmo y Sierra Norte.

Este es el resultado tangible de una idea y proyecto personal de Salvador Cueva fotógrafo y documentalista, quien en un momento dado de su vida decidió conocer más su país. Así pensó recorrer todo Oaxaca, buscando las bebidas tradiconales de este estado. Al tiempo que documentaba con fotografías y videos iba conociendo lugares y personas maravillosas interesadas en colaborar en su proyecto.

 

 

 

Más allá de cumplir metas personales, el objetivo de Salvador es aportar algo con los aprendizajes de sus recorridos. Buscando un rumbo se encontró con Ricardo Bonilla, investigador y crítico gastronómico quien se unio al proyecto añadiendo información sobre ingredientes, herramientas, costumbres, preparaciones, etc.

 

Un porcentaje de las ventas será destinado a la fundación Bebidas de Oaxaca con el objetivo de apoyar a las personas y a sus familias de quienes participan con alguna bebida en el libro. Además de ello, cada bebida tendrá un código QR con el cual, a través de una aplicación  podrás tener acceso a más información y una galería de imágenes extra.

 

Salvador Cueva, fotógrafo

 

A pesar de que no es un recetario, este libro es una inspiración para probar, conocer y preparar en casa estas bebidas.

Para darte una idea de lo que podras encontrar en su libro te invitamos a ver este video:

 

PRECIOS

Versión en español

Pasta blanda $990
Pasta dura $1290

Versión en inglés

Pasta blanda $1,290
Pasta dura $1,490

Envíos a todo México y EEUU

Adquiere el libro pulsando en bebidasdeoaxaca.com