Los TAMALES MAYAS – Dzotobichay. Su receta, sus voces, sus beneficios.

Los TAMALES MAYAS – Dzotobichay. Su receta, sus voces, sus beneficios.

Dzoy (ts’oy) es una voz maya que se usa en enunciados híbridos para designar algo delgado. Por ejemplo en dzoyan, para decir, que una persona es delgada.

Por su parte dzo-ya’an es una voz utilizada cuando se siente lastima por alguien demasiado flaco pero como no queriendo ser entendido: hach dzooya’an; “ese pobre esta flaco” se habla de la persona sin querer insultarla.

Dzudz ( ts’uts’) , es otro vocablo utilizado entre los mayas que también designa algo delgado, con la diferencia de que esta palabra se utiliza para personas o animales, solamente: “flaco o enflaquecido en los huesos” .

Cuando se trata de frutos que se secaron por deshidratación, sin llegar a podrirse, se dice que se hicieron k’ulin, logrado por haberse expuesto varios días al sol, como se hace con las ciruelas (pasas). Es muy común en Campeche, encontrar las ciruelas llamada chac abal, mejor conocida como ciruela campechana; aunque otras variedades de ciruelas se salcochan un poco y luego se dejan secar al sol, conservándolas así largos periodos de tiempo. Luego, están buenas para el almíbar.

El adjetivo dzudz, se utiliza como sustantivo, permitiendo así los diminutivos : dzudzito, ta, particularmente cuando los habitantes desean referirse a un anciano. Pero cuidado, no debe de confundirse dzudz con dzuudz pues, aunque se parecen, no suenan igual. Esta última con la “u” doble, quiere decir chupar, sorber, aspirar, fumar, beso y besar.

En la raíz de dzudz, con “u” sencilla aplica también el adjetivo castellano “chupado” en el concepto de que parece absorbido por su propio ser, como en el caso de las frutas deshidratadas.

“En los Murales de San Bartolo, Guatemala, se ubica la primera representación de unos tamales en Mesoamérica… La mujer emerge de una Montaña Mágica y ofrece un plato con los tamales al Dios del Maíz” 

BENEFICIOS DE LA CHAYA

Según Díaz (1974), las infusiones de esta planta se han usado desde tiempos precolombinos, tienen el efecto de disminuir el colesterol en la sangre, desinflamar y curar hemorroides, eliminar granos infectados y verrugas, evita la caída de las uñas y estimula la función hepática. Además de ser antidiabética, diurética y también se usa contra el asma, hidropesía y afecciones cardíacas, entre muchos otros usos.

La chaya se consume también en sopas y otros guisos, y es raro su consumo crudo aunque se sabe de una bebida popular hecha a partir de hojas, limón , agua y piña, se dice que es afrodisíaca.

Dzotobil-chay, mejor conocido como dzotobichai o dzotobichay, es un platillo yucateco de origen prehispánico por excelencia. En su nombre, el morfema dzol, significa cosa delgada y cilíndrica “que se puede meter en un conducto” ; se trata de un “arrolladito” no tanto porque se mete, sino porque se rellena.

La Chaya — cnidoscolus chayamansa / cnidoscolus aconitifolius* — es una planta endémica de la Península de Yucatán, es un arbusto o árbol de hasta 6 metros de altura, de tronco grueso y pálido cuando crece en forma silvestre su tallo está cubierto de pelos urticantes cuyo roce con la piel pueden causar hinchazón y ampollas.

La Chaya es conocida como la Espinaca Mexicana.

Información nutricional:

“La espinaca mexicana”:

79, 00 % de humedad
08, 25 % de proteínas,
07, 23 % de carbohidratos
01, 94 % de fibra cruda
01,94 % de cenizas.

Cada 100 gramos contienen además:

421 mg de calcio
063 mg de fósforo
011 mg de hierro

Así como:

8,52 mg de caroteno ( vitamina A)
274 mg de ácido ascórbico ( vitamina C )
0,35 mg de riboflavina ( vitamina B2 )
0,23 mg de tiamina ( vitamina B1 )
1,74 mg de niacina ( B. C. )

En la medicina tradicional se le conocen los siguientes efectos:

Eficaz contra la fatiga, además es diurética y laxante, mejorando también la función hepática e intestinal.
Se le utiliza en el tratamiento contra la arteriosclerosis Se dice que disuelve los cálculos renales. Ayuda a la disminución del colesterol en la sangre. Ayuda al endurecimiento de las uñas por su alto contenido de calcio.
En la cultura maya se le asocia con las parteras.

LOS TAMALES:

Ingredientes:

20 hojas de chaya
20 gramos de semillas de achiote
20 gramos de manteca
Medio kilo de masa preparada para tamales
100 gr. de semilla de calabaza, tostada
Una o dos cebollas moradas.
4 huevos duros.
Chile habanero, al gusto.
Limón (opcional)

Cuando no hay hojas de chaya se sustituyen con mak’ulan una planta aromática y de sabor fuerte.

Un día antes, la cebolla se corta en rodajas y se desflema en vinagre o escabeche, dejándola ahí toda la noche. Al día siguiente procedemos a derretir la manteca en una olla y allí se fríe el achiote, hasta que tome color. Se deja enfriar un poco y luego se agrega la mitad de la masa ya sazonada con sal y un poco de pepita metateada (molida).

Se toman unas cinco hojas de chaya se ponen a hervir en agua con sal, se escurren y se pican finamente, luego se toma la otra mitad de la masa, otro poco de pepita y se revuelve todo.

De esta manera tendremos tamales de dos colores, unos rojos y otros verdes.

Entonces se toman las hojas de chaya , las más tiernas y se embarran con la masa preparada, luego se rellenan con la yema de huevo picadita, enseguida se envuelven haciendo un “rollito” . Se disponen los tamalitos en una olla sobre las ramas de orégano con dos o tres dedos de agua. En Yucatán, las ramas de orégano se usan para evitar que los tamalitos toquen el agua, se tapa la cazuela y se cocina al vapor.

Mientras tanto se prepara la salsa:

Se acitrona la cebolla, se agrega el jitomate previamente licuado, luego el chile habanero picadito. Se sazona con sal y unas gotas de limón.

Cuando estén listos los tamales, se colocan de par en par al centro del plato, con un poco de salsa y se espolvorea con pepita molida, luego se adorna con rodajas de cebollita morada, previamente escurridas.

Nota importante:

Un caso de intoxicación fue registrado por ingestión de grandes cantidades de hojas de una planta también conocida como chaya ( Jatropha urens ) mediante el proceso de infusión. Sus hojas contienen glucósidos cianogénicos, los cuales producen cianuro hidrógeno. Cuando se consumen sus hojas en sopas y otros guisos el tiempo mínimo de cocción deberá ser de 15 minutos, de esta forma su consumo será seguro.

¡Muy buen provecho !

 

 

 

 

 

 

 

Créditos y fuentes consultadas:

Hospital Provincial Clinicoquirúrgico “Saturnino Lora“,
Jansen, P.C.M., 2004. Cnidoscolus aconitifolius Wageningen, Netherlands.
Las Maravillas de la Chaya

Foto de Portada uso libre mexico.mx

Hoja de chaya. elvibrero.blogspot.mx

 

 

Sanaciones con “raíz de tuna” durante la época prehispánica.

Sanaciones con “raíz de tuna” durante la época prehispánica.

* Para curar fracturas los aztecas colocaban algunos polvos de “raíz de tuna” y entablillaban la zona lesionada.

** El árbol que se llama tuna, que tiene las hojas grandes y gruesas y verdes y espinosas, este árbol echa flores en las mismas hojas. Unas dellas son blancas; otras, bermejas, otras, amarillas; otras, encarnadas. Hácese en este árbol unas frutas que se llaman tunas. Son muy buenas de comer, nacen en las mismas hojas. Las hojas de este árbol, descortezadas y molidas, danlas a beber con agua a la mujer que no puede parir o que se ladeó la criatura. Con esto pare bien. A la mujer que se le ladea la criatura de dentro padece dos o tres días gran pena antes que pare (que se alivie). Esto acontece por la mayor parte a las mujeres que no se abstienenen [sic] del varón ante de parir. Este árbol en todas partes nace.

Medicina mesoamericana, prehispanica

Medicina Nahua Prehispánica / Raíces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Códice Florentino. Reprografías por Marco Antonio Pacheco / Raíces (arqueomex)
  • ** Fray Bernardino de Sahagún, Historia general de las cosas de Nueva España.  .- Nahuatl. 
Yo le canto al chile verde (soneto). Consumelocal.

Yo le canto al chile verde (soneto). Consumelocal.

Cuando en la mata pendes incitante,

asemejas un llanto esmeraldino

y causas el placer del campesino

a quien incita tu sabor picante.

 

Tu papel culinario es importante,

pues a los guisos das sabor divino,

al apurar neutle blanquecino

eres un poderoso estimulante.

 

Sin ti no es nada un taco de aguacate

con chicharrón, con pápalo y charales

y hasta el caldo sin tu gracia pierde.

 

Y una salsa de chile con tomate

no falta ni en las mesas principales,

por eso yo te canto chile verde!

 

 

 

 

Por Fernando P. Torrella, Poeta Veracruzano, México.

Fotografía  por Teodoro S Gruhl

 

Conoce el ” Cuchillo de Chef ” que se limpia solo (video)

Conoce el ” Cuchillo de Chef ” que se limpia solo (video)

el cuchilloo se limpia soloEn diciembre pasado los dos jóvenes estudiantes lograron fondear a través de las redes sociales su proyecto escolar. Se trata de un cuchillo ¨de chef¨que ¨se limpia solo¨ gracias a los taninos que contiene de manera natural la madera con la que están fabricados. ´ El tanino es una sustancia que mata bacterias por lo que da a la madera da la capacidad de auto-limpieza. En consecuencia, todo lo que necesita para limpiar su cuchillo es agua tibia ‘ Indican.

Además, son sustentables, pues nos encargamos de sembrar los arboles necesarios para su producción.
cuchillo que se limpia solo 2

Un cuchillo cocinero convencional produce 2.133 gramos de dióxido de carbono. Tanto que el nuevo cuchillo de madera solo produce alrededor de 67.

Con la energía necesaria para fabricar un cuchillo de chef convencional (de acero) se podrían fabricar 32 patines.
Para producir 1 kg de acero se necesitan 30-50 litros de agua dulce, con lo cual se logran fabricar 3 o 4 cuchillos de chef convencionales, tanto que el cuchillo de madera puede producir 70-90 cuchillos con la misma cantidad de acero.

Además estamos plantando árboles para nuestros cuchillos y evitar la deforestar, incluso para envases y sistemas de retención…

Mira el video:

Compendio del arte de la lengua mexicana. Carochi 1662 – PDF

Compendio del arte de la lengua mexicana. Carochi 1662 – PDF

PROLOGO.

Siendo nuestro idioma azteca tan hermoso y el que por mil títulos todo mexicano debía tener en grande estima, muy doloroso es considerar la fría indiferencia con que muchos le miran, y lo que es peor todavía, el desprecio que de él hacen, sin tener en cuenta que es el idioma de nuestros aborígenes, el idioma de nuestra nación azteca, y muchos, (la inmensa mayoría) aun cuando se avergüencen de su prosapia y por más que la disimulen, con pocas excepciones relativamente son lo que son, su linaje viene de la clase indígena; de consiguiente, indios son é indios serán hasta que se mueran.

Luego si somos indios ¿de qué nos avergonzamos? ¿acaso es un crimen el ser indio? no, indudablemente, y sí lo es el aparentar lo que no es, por más altos que sean los puestos que ocupe, por grandes que sean los honores que le rodean, por basta que sea su ilustración y por inmensas que fueren sus riquezas; pues esto quiere decir que es un indio muy elevado, un indio muy honrado, un indio muy ilustrado y un indio bastante rico. Así es que no debe despreciar el idioma nativo sino amarlo, y todo buen mexicano debe hacer que sus hijos lo conozcan para que sepan apreciar el idioma de nuestros padres, la lengua primitiva de nuestro bendito suelo. Ahora bien, como no cabe duda que lo que más ha contribuido á este abandono es la falta de obras propias del caso, esto me hizo pensar en lo útil que sería una obra de esta naturaleza, por cuyo motivo me resolví á hacer la reimpresión del vocabulario azteca del R. P. Fr. Alonso de Molina, que es el mejor y más extenso, en la forma que hoy lo presento, esto es, escrito con corrección, aumentado con voces de actualidad, (para los que quisieren usarlas) y todo puesto en riguruso orden alfabético, evitando con esto la confusión por el desorden con que está escrito el antiguo. Es decir, que la obra se compone de gramática que va al principio, la del sabio Jesuíta D. Ignacio de Paredes que, como más extensa dará más luces á los que quisieren dedicarse al conocimiento de esta lengua; en seguida va el vocabulario entero y al último las cuentas, para que en un solo tomo se tenga lo relativo al idioma, y este tomo sea manuable, para que pue da acompañar á la persona donde quiera que fuere. Sobre todo, lo que más me movió á emprender este laboriosísimo trabajo, fué lo si- guiente: A raíz de la publicación del Concilio Plenario Latino Americano, leyéndolo un día, me encontré en dos capítulos distintos la disposición de este Concilio, en la que recomienda con encarecimiento á los Illmos. Mitrados que, entre su clero, y en sus Seminarios se cultive el idioma (el azteca, y lo mismo se entiende del otomí, maya, y los que se hablan en la República) pira la mejor administración de los Santos Sacramentos. (*) Naturalmente la primera idea que tuve fué, la imposibilidad de cumplir con estas disposiciones por no haber libros ad hoc, dificultad que efectivamente rayaba en lo imposible por ser una rara coincidencia adquirir una obra antigua, y esta en muy elevado precio. Repito, todo esto me hizo resolver á emprender estos trabajos, sacrificando á Dios de buena voluntad mi tiempo v mi salud, pues desde luego me propuse hacer un bien á los Sres. Sacerdotes, un bien á nuestra clase indígena, un bien á mi amada Patria, empresa que no dudo bendecirá Nuestro Señor. En mi humilde concepto, no habiendo libros, creo que los Sres. Sacerdotes, especialmente los que por designación de la Iglesia son constituidos pastores de almas, tendrían excusa delante de Dios por que nadie está obligado á lo imposible, y de aquí venía el no poderme explicar cómo pudieran cumplirse las disposiciones del Concilio sin los elementos indispensables, pero ya que esos elementos existen, menos podré explicarme cómo puedan tener excúsalos eclesiásticos, •ni cómo podrán los Señores Curas salvar una tremenda responsabilidad de conciencia en cuanto al terminante precepto del Señor, Pasee oves meas, si son indiferentes á su instrucción en esta materia. No faltará quien alegue razones en contrario; pero á estas opondré la única y más poderosa de todas, la del P. S. Agustín: «Roma locuta est, causa finita est, > porque no sólo debemos ocuparnos de aquellas cosas que se conforman con nuestras ideas, siempre que estas sean rectas, sino principalmente de lo que más se relaciona con los deberes de conciencia. También habrá quien argua que, los Sres. Canónigos, los Sres. Curas y Capellanes de la ciudad, no salen al ministerio y en esto estamos de acuerdo, pero ¿quién puede asegurar á los segundos que no saldrán nunca? y los primeros, ¿cómo podrán saber que nunca se les presentará un indígena pidiendo se le confiese? ¿po- drá en éste caso quedar tranquilo, despachándolo sin prestarle el ser- vicio que solicitaba descansando en que no sabe el idioma? y si ese pobre estaba empedernido y se resolvía en un momento dado por los llamamientos de la gracia, á descargar su conciencia con el mismo, porque de corazón le nacía y no con otro, ¿qué resultaría? que su fal- ta de cultura le haría pensar, no en que se ignoraba el idioma, sino en que no se le quiso servir, y los Sres. Sacerdotes saben lo que de esto se sigue. Esto mismo puede acontecer con cualquiera que no conozca el idioma, y por lo mismo, vale más prevenir el caso. Es este ciertamente muy remoto, pero también muy posible y aun cuan- do se tratara de un solo caso y por una sola vez, se trataría de una alma, y esta vale lo que vale. Por último, D. N. S. me inspiró la idea de emprender estos trabajos, él me iluminó, y él venciólas dificultades por mí, hasta llevar la obra á feliz término, por lo cual sea bendito su Sto. Nombre. Quiera su Majestad que con esto pueda prestar un servicio provechoso á los Sres. Sacerdotes, á cuyas piadosas oraciones se encomienda este su más pequeño servidor que les venera, en J. y postrado besa su mano.

FR. RUFINO M. GONZÁLEZ. O. F. M.

Compendio del arte de la lengua mexicana
Por: Carochi, Horacio, d. 1662;

Otras ediciones: Paredes, Ignacio de, b. 1703; González y Montoya, Rufino M.;
Molina, Alonso de, d. 1585
Esta edición publicada: 1910
Tema: Idioma Náhuatl/Mexicano

Descargalo aquí: https://mega.nz/