En Tlatilco (Texcoco, 1200. a.C.) se han encontrado figurillas de barro que representan a los teoquiquixtli (teo = dios, quiquistli; que hace bailar); acróbatas y contorsionistas prehispánicos quienes probablemente participaban en el juego de la machincuepa, un rito ceremonial donde se hacían “obras de teatro” ;  se realizaban pantomimas, maromas y cantos. Aunque se utilizaban pequeñas pelotas (ver dibujo), no era un juego en sí , sino un ritual purificador que tenía como objetivo aligerar la penitencia de una falta cometida y con ello re-integrarse dignamente a la sociedad.


La palabra machincuepa es una derivación del náhuatl, ma-tzin-cuepa; ma significa “mano”, tzin partícula reverencial, y nicueppa, regresar, volver o cambiar.  La palabra marometa es la que se utiliza de forma general en la República Mexicana para describir el juego de la “voltereta” que se da con el cuerpo apoyando las palmas de las manos y la cabeza en el suelo.

Acepciones regionales:

Península de Yucatán: volantín.
Tabasco: “tumba-cabezas” (tumba = voltereta).
Desde Tampico hasta Minatitlan: machincuepa
Sonora y Guadalupe Victoria: catacumba o maromear.
Chiapas y Tapachula: sinquitibola
Suroeste (otros): vuelta de gato.
Noroeste (otros): chinquearse, chinquechate (probable aztequismo de “tzinquetza” voz híbrida de tzintili, que significa trasero en náhuatl.
Otras (de uso aislado): chinquitibola y tzinquitibola.

Todas ellas voces híbridas-castellanizadas procedentes del maya, del náhuatl, el tarasco y otras lenguas indígenas.

Comentario de uno de nuestros seguidores en facebook: Werner Hernández, desde El Salvador: agrego para el mismo término de vuelta de gato lo que en el náhuatl de El Salvador decimos: “Mutzunyulishkwepa”, que es a lo literal un cambiar de puesto el corazón.

Contorcionistas de Tlatilco

Recipiente en forma de acróbata Preclásico del altiplano central Preclásico temprano (1200-600 A.C.) Tlatilco, Estado de México Arcilla de tono claro 25 x 16 cm. Museo Nacional de Antropología, Ciudad de México. Foto © Jorge Pérez de Lara MESOWEB.

Si bien las acróbatas son un tema común entre las figurillas del preclásico del altiplano central, este es un ejemplo particularmente bello, dado el cuidado que se ha dado a las facciones de la figura, el bruñido de la pieza y la selección de una arcilla casi blanca en su ejecución. Si bien éstas podrían ser simples representaciones de acróbatas, algunos estudiosos han sugerido una posible asociación de este tema con rituales chamanísticos de transformación. Fuente: mesoweb. 

Ver asi mismo: “las mujeres desnudas de Tlatilco”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Paco Perez.

Referencias Bibliográficas:

Revista de Filología Hispánica, Tomo XX, Núm I.
Juan M. Lope Blanch.

Crédito de Fotografía: 

La pintura Mural Prehispánica. Beatriz de la Fuente

La doctora Beatriz de la Fuente, investigadora emérita del Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Sistema Nacional de Investigadores, falleció en 2005 a los 76 años de edad.

En el texto ”Beatriz de la Fuente: universitaria”, Miguel León-Portilla resalta sus investigaciones sobre el arte prehispánico mesoamericano en sus diversas manifestaciones, tiempos y espacios, desde el método de la iconografía y la iconología, hasta el desarrollo de metodologías propias para acercarse al arte mesoamericano. Incansable creadora, Q.E.P.D. Fuente: UNIVERSIA.