En el vocabulario de la lengua castellana escrito en el siglo XVI fue registrada la palabra maguei  (así escrita originalmente)  hasta 64 veces. No es de origen náhuatl o alguna otra lengua originaria de México, sino que es un préstamo antillano. En efecto, Maguey ha desplazado a nuestra voz autóctona metl  desde tiempos muy antiguos ya que los agaves son plantas presentes en muchas regiones de este continente, incluyendo sus islas. A este fenómeno se le conoce como tainismo, es decir, la influencia de la lengua taina en otras lenguas.

Cuando los españoles desembarcaron en Haití, el maguei  hizo su aparición,  planta a la que ellos llamaban cardón… pronto la palabra fue castellanizada con el nombre que la conocemos hoy “maguey”.  Es curioso que en Colombia, la palabra maguey significa “el pedúnculo largo y grueso de la planta de su nombre (agave)”

En México se recoge la expresión “al maguey que no da pulque, no hay que llevar acocote”