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Foro regional: seguridad y soberanía alimentaria en Yucatán – Slow Food México.

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FORO REGIONAL: SEGURIDAD Y SOBERANÍA ALIMENTARIA EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN: PRESENTE Y PERSPECTIVAS.
Objetivo: Reflexionar sobre la situación actual de la soberanía y la seguridad alimentaria de Yucatán en un contexto regional y nacional, para hacer conciencia sobre acciones concretas necesarias desde el gobierno y la sociedad civil.

FECHA: MARTES 20 DE FEBRERO 2018.

ENTRADA LIBRE, PRE REGISTRO NECESARIO.

Para completar su pre-registro por favor mandar por inbox a Slow Food México: nombre completo, edad, institución/organización de procedencia y mesa en la cual participar.

PROGRAMA
-8:30 am Registro
-De 9:00 a 11:00 am
CONFERENCIAS MAGISTRALES:
«Producción de alimentos en México: autosuficiencia, seguridad y soberanía alimentaria».
Ph.D. Ricardo J. Salvador
Director and Senior Scientist, Food & Environment Program, Union of Concerned Scientists.

«Maíces nativos: su importancia para la seguridad y la soberanía alimentaria, situación ante OGM´s e impactos del TLCAN.»
M.C. Adelita San Vicente Tello
Directora de la Fundación Semillas de Vida, A.C.

-De 11:00 am a 11:30 am
Milpa Break, Licenciatura de Gastronomía, Universidad de Oriente Valladolid Yucatán.

-De 11:30 am a 13:30 pm
CONFERENCIAS MAGISTRALES:
«Determinación de zonas apícolas en el estado de Yucatán para promover la transición a la producción orgánica»
Dr. Eduardo Batllori Sampedro
Secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente

«Slow Food en México: una propuesta para la seguridad y la soberanía alimentaria».
Mtro. Alfonso S. Rocha Robles.
Consejero Internacional Slow Food para México y Centroamérica.

Descanso para comida.

-De 16:00 pm a 17:30 pm
MESAS TEMÁTICAS DE TRABAJO:
1. Semillas y suelos.
2. Infancia y alimentación.
3. Sistemas de alimentos tradicionales-sustentables.
4. Redes de intercambio y políticas públicas.

-DE 17:30 pm a 18:00 pm
Plenaria de conclusiones y Declaración de Mérida.

Sede: Auditorio Manuel Cepeda Peraza, Universidad Autónoma de Yucatán, Calle 60 núm. 491A x 57 Centro, Mérida, Yucatán. Para registro antes del evento mandar datos generales (nombre completo, edad, organización/institución de procedencia y mesa temática en la que participaría) a info@slowfood.mx o por Inbox a Slow Food México

 

FORO REGIONAL: SEGURIDAD Y SOBERANÍA ALIMENTARIA EN LA PENÍNSULA DE YUCATÁN: PRESENTE Y PERSPECTIVAS. Es posible a la colaboración de:
UADY
Fundación Semillas de Vida, A.C.
Union of Concerned Scientists
Seduma Yucatán
Universidad de Oriente

Evento posible gracias al apoyo de:
W.K.Kellogg Foundation.

Slow Food Mexico 

Con la campaña “Menú para el cambio” Slow Food sitúa a la comida en el centro de la lucha contra el cambio climático

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¿Sabías que, desde el campo hasta la mesa, la comida es responsable de un tercio de las emisiones de gas de efecto invernadero y, en consecuencia, del sobrecalentamiento de nuestro planeta?

-El cambio climático es una crisis actual que requiere el esfuerzo común de toda la humanidad, ya que cada una de nuestras decisiones marcarán la diferencia, la suma de nuestras acciones individuales es el motor del cambio. Para Slow Food es un deber ocuparse del cambio climático, no existe calidad alimentaria, no existe bondad sin respeto por el medio ambiente, los recursos y el trabajo- dijo Carlo Petrini líder y fundador del movimiento internacional Slow Food durante la presentación de la campaña internacional “Menú para el Cambio” en Chengdú, China, durante el 7º Congreso Internacional de Slow Food.

Carlo Petrini- Slow Food Internacional

Slow Food promueve una alimentación buena, limpia y justa para toda persona en el planeta, mediante una red global, basada en una organización internacional sin fines de lucro, presente en más de 150 países, e integrada por más de 100 mil soci@s.

Con “Menú para el cambio” Slow Food quiere demostrar que es a partir de la alimentación que los seres humanos podemos y debemos marcar la diferencia para frenar este fenómeno, y que las soluciones no pueden ser pospuestas: ¡hay que actuar ya! Slow Food apoya y da valor al sistema de producción alimentaria, practicado en armonía con los recursos de la naturaleza, bajando al terreno para defender la biodiversidad, a través de la educación alimentaria y medioambiental, sensibilizando a todos los actores de la cadena alimentaria y tratando de influenciar en la política a todos los niveles.

También tú, con tus decisiones, puedes contribuir a reducir el cambio climático

“Menú para el cambio” es la campaña internacional de Slow Food que resalta el vínculo entre el cambio climático y el sistema alimentario. Cada uno de nosotros podemos hacer muchísimo, desde la propia comida cotidiana.

¿Cómo puedes colaborar? lee las etiquetas, controla la procedencia de tus alimentos, escoge productos locales elaborados en pequeña escala,  respeta las estaciones. Come menos carne y de mejor calidad (dos o tres veces a la semana es suficiente), redescubre las legumbres y come más verdura, no desperdicies el agua, busca los mercados más cercanos a ti, dedica tiempo a las compras: escoge con atención y compra únicamente aquello que necesites.

Slow Food trabaja para divulgar este conocimiento y para dar valor y sostener aquellas producciones que optan por prácticas agrícolas y productivas resilientes y ecológicas, las únicas que pueden contribuir a la atenuación y la adaptación al cambio climático.

Compra menos, reutiliza, recicla

-En África y en todo el mundo Slow Food apoya la promoción de la agroecología, la defensa de la biodiversidad, trabaja codo a codo con los productores en el campo.  Hay mucho por hacer y Slow Food no puede afrontar esta situación en solitario-, dijo John Kariuki, vicepresidente de la Fundación Slow Food para la Biodiversidad durante su participación en el congreso celebrado en China.

-La reducción de emisiones no puede ser ya un asunto que podamos diferir, es una obligación. Y todos debemos intervenir: eliminemos por completo los residuos, sobre todo alimentarios. Tratemos de favorecer a los productos cercanos, de comer poca carne y evitar la que nos llega de producciones intensivas- indicó Carlo Petrini.

El impacto ambiental de la industrialización de la agricultura ha sido devastador y provoca la contaminación y la pérdida de la fertilidad del suelo, la erosión y la salinización de los terrenos, daños al paisaje agrícola. Un tercio de las emisiones globales de efecto invernadero que están calentando al planeta deriva del sector agrícola y, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el cambio climático, a finales del siglo, a falta de limitaciones de las emisiones de gases de efecto invernadero, la temperatura media del planeta podría llegar a ser 4°C  más alta y seguir subiendo.

Cocinando soluciones para un futuro mejor

Slow Food considera que la producción industrial de alimentos es una de las principales causas de estos cambios, y la producción artesanal sufre las consecuencias. -Una modificación sustancial del sistema actual de producción agroalimentaria global podría ser una de las soluciones en la lucha contra el cambio climático. Ayúdanos a llevar a cabo nuestros proyectos, incluso una pequeña donación puede marcar la diferencia- concluyó Carlo Petrini.

¿Cómo puedes sumarte a la campaña? Existen diferentes retos en los que puedes participar llevando a tu mesa alimentos locales y de temporada. Con un consumo razonable, con productos lo más locales y frescos posibles, de temporada y libres de pesticidas y fertilizantes, de esta forma puedes contribuir a reducir las emisiones y, sobre todo, enviar un claro mensaje a la comunidad internacional: ¡queremos alternativas al sistema industrial dominante y no vamos a esperar más!

Conoce más sobre la campaña:

donate.slowfood.com

 

 

 

 

 

 

Parece igual pero no lo es, únete a la campaña «Un México Transgénico» Slow Food México

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En Slow Food decimos NO a los transgénicos

Soya, maíz, algodón y canola, los principales tipos de cultivos de OGM

“Exigimos a las industrias que utilizan Organismos Genéticamente Modificados (OGM) transparentar los verdaderos impactos negativos que están generando en la agricultura ancestral, las semillas nativas, los ecosistemas y las comunidades rurales y urbanas” dijo Andrea Amato, Coordinador de la oficina América Latina y Caribe de Slow Food, durante la presentación de la campaña “Un México Transgénico”.

Los transgénicos son organismos genéticamente modificados (OGM) in-vitro, animales, vegetales o microorganismos, a los que se le han modificado secuencias específicas de adn, y han sido sustituidas por secuencias génicas de otra especie. En los últimos años, los avances genéticos y la agroindustria moderna han desarrollado muchos OGM en laboratorios para ser liberados como productos de consumo masivo a nivel mundial; lo que ha generado fuertes controversias relacionadas con la salud humana, la diversidad biológica, la ciencia y la seguridad alimentaria.

De igual manera, Andrea Amato manifestó que durante muchos años las empresas creadoras de OGM y de sus agroquímicos de control, se han justificado en la premisa de que este tipo de cultivos son la solución para erradicar el hambre mundial. Contradictoriamente, la hambruna y la malnutrición global son consecuencias del ineficaz sistema industrializado de alimentos.

Andrea Amato manifestó que de acuerdo a una investigación realizada por Slow Food para el lanzamiento de la actual campaña Un México Transgénico, actualmente la alimentación mundial está soportada principalmente por los productos industrializados que se obtienen en supermercados, tiendas de conveniencia y misceláneas. “La mayoría de estos alimentos tienen al menos un ingrediente transgénico que no se especifica en su etiqueta, debido a que la industria biotecnológica ha convencido a los gobiernos de ocultar dicha información” indicó.

Dentro de las principales funciones de los cultivos OGM se encuentran: resistir a la aplicación de agroquímicos herbicidas, soportar las condiciones climáticas adversas y generar defensas contra insectos. Sin embargo, el uso masivo de agroquímicos perjudica no solo a las plagas, también a los insectos beneficiosos como las abejas, las mariposas y demás polinizadores; el suelo, el agua y a todos los seres vivos involucrados en el ecosistema, entre ellos, los seres humanos.

Hoy en día las principales empresas productoras de OGM en el mundo son Pioneer Foods, KWS, Bayer-Monsanto, Vilmorin y Syngenta. Sus principales tipos de cultivos de OGM son soya, maíz, algodón y canola.

En el caso particular de México, Alfonso Rocha Robles, Consejero Internacional Slow Food para México y Centroamérica dijo que la controversia principal del uso de maíces transgénicos gira en torno al maíz, ya que más de 10 millones de personas, dependen directamente para su alimentación de este cultivo en diferentes formas (tortillas, esquites, tamales, elotes, atoles, tostadas, entre muchos otros). “En México se ha demostrado que los transgénicos contaminan el resto de cultivos a través del polen, el viento y los insectos”, dijo.

De igual manera, Rocha Robles manifestó que a pesar de que por mandato judicial en el 2013 se suspendió de manera provisional y hasta la fecha la siembra de maíz transgénico, gracias a cincuenta y tres representantes civiles que presentaron la “Demanda Colectiva” en contra de la Sagarpa, la Semarnat y las transnacionales; Monsanto, PHI México, Syngenta Agro y Dow Agrosciences; el Centro para la Seguridad Alimentaria determinó que no existe ninguna legislación nacional vigente que regule el etiquetado de los productos que contengan OGM o que estén elaborados a partir de ellos.

Es por ello que Slow Food a nombre de la ciudadanía mexicana exige al gobierno y a las empresas:  aprobar leyes sobre etiquetado de productos que protejan al consumidor, promover el uso de semillas y técnicas de cultivo tradicionales, respetar las normas oficiales mexicanas en materia de bioseguridad, que prohíben el cultivo de alimentos OGM. Proteger a los agricultores tradicionales de la contaminación genética, permitir el acceso público a información fidedigna sobre los cultivos que realizan las empresas de transgénicos, evaluar los riesgos de los cultivos OGM en toda la República Mexicana, dar a conocer dichos resultados e invertir en la investigación pública, en pro del desarrollo de las técnicas de agricultura sustentable, el impulso de la investigación agropecuaria y forestal que valore y respete las prácticas tradicionales.

¿Qué podemos hacer para detener el consumo de los transgénicos?

Slow Food México, te invita a ser un consumidor consciente. Opta por alimentos locales, de mercados y agricultores a pequeña escala e infórmate de sus métodos de cultivo y producción. Exige cultivos mexicanos agroecológicos, que incentiven la producción de alimentos tradicionales. Practica la agricultura familiar, los huertos urbanos de traspatio son uno de los métodos de cultivo más transparentes, prácticos y sustentables.

Cuando visites los súper mercados evita consumir alimentos procesados, principalmente los que contengan derivados de maíz, soya y trigo. Exige a las empresas transparentar la presencia de OGM que contienen tus alimentos. En caso de consumir productos animales, opta por los procedentes de ganadería extensiva o ecológica.

Slow Food México invita a todos los mexicanos a sumarse a los esfuerzos de socios, colegas, productores y público en general para promover el consumo bueno, limpio y justo.

“Todas las personas en México requieren saber que los transgénicos usan un mayor volumen de productos químicos, que generan nuevos y graves problemas ambientales y de salud, que concentran la propiedad de la tierra, que contaminan cultivos de las economías locales y las culturas indígenas y aumentan la dependencia económica de los agricultores creando desempleo y marginación.


Súmate a esta campaña de Slow Food, Juntos podremos salvaguardar, de la mano de los productores, la soberanía alimentaria de todos los pueblos del mundo”.

Conoce toda la campaña de Un México Transgénico en: 

slowfood.mx/OGM