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Origen de las palabras «AZTECAS» y «MEXICANOS».

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El nombre «Azteca» no es realmente una palabra que existiera en la vida de los mexicas,  aunque tiene una base cultural.  Fernando Alvarado Tezozomoc, menciona la palabra en su Crónica Mexicayotl, y dice:

«Según cuentan los ancianos, cuando los aztecas vinieron de Aztlan, no se llamaban todavía mexicanos, sino que aún se llamaban todos «aztecas», y hasta después de esto que relatamos fue cuando tomaron el nombre, y se denominan mexicanos. Según esto, entonces se les dio dicho nombre; como dicen los ancianos, quien les dio el nombre fue Huitzilopochtli.  Entonces les cambió de inmediato el nombre a los aztecas, y les dijo: “Ahora no os llamareis ya aztecas, vosotros sois ya mexicanos”; entonces, cuando tomaron el nombre de mexicanos, ahora se llaman mexicas, les embizmó las orejas, y también allá les dio la flecha, el arco y la redecilla con que lo que veían a lo alto lo flechaban muy bien los mexicanos».

LOS MEXICANOS.

El significado de la raíz mexi  era ya polémico desde el siglo XVI. Al respecto Sahagún y sus informantes nos explican en el capítulo “De los mexicanos” de la Historia General de las Cosas de la Nueva España: Este nombre Mexicatl  deriva del nombre Mecitli; me  viene de “metl” (maguey) y “citli” de conejo o liebre.  Según la tradición, un caudillo dirigió hacia acá a los aztecas, tenía el nombre de Mecitli, a quien al nacer le llamaron “Citli” y lo acostaron en una penca de maguey; y así nació su nombre Mecitli. Los seguidores de Mecitli, o mexcitli, fueron llamados mexicas.

La Leyenda de los Soles, afirma que la diosa “Mecitli” —  identificada como la diosa de la tierra “Tlaltecutli” — dio a luz a cinco mimixcoas primigenios y los amamanto; “por eso hoy somos mexica, palabra que viene de “mecitin” y por su parte Fernando Alvarado Tezozomoc, dice que “este nombre mexitin quiere decir mexicano”.

LOS AZTECAS.

La palabra «azteca» es realmente un epónimo, es decir el nombre de una persona o lugar que da origen a el nombre de un pueblo. Se deriva precisamente del mítico Aztlán, palabra que significa «Lugar de la Garza Blanca», una tierra legendaria de siete tribus del desierto, llamados chichimecos ( «chichimeca» es en realidad un nombre genérico, que abarca muchas etnias.) Según la historia de la creación, estos surgieron milagrosamente de dicha cueva, localizada en el corazón de una montaña sagrada lejos del norte del valle de México. Al parecer lugar donde posteriormente tenían reuniones algunos pueblos mesoamericanos.

Los chichimecas disfrutaron una existencia pacífica en Aztlan, hasta que tuvieron una «inspiración divina» y partieron a buscar su destino.  Se establecieron cerca de Michoacan 12 años después de haber partido, y finalmente encontraron el lugar donde fundaron Tenochtitlan al cual ellos llamaron Anahuac en el año 1325, y a partir de entonces se llamaron Mexicas.

 

 Chicomóztoc
Esta ilustración, representa a Chicomóztoc, con hombres y mujeres. Chicomóztoc, que significa «siete cuevas» (el lugar del que los aztecas creían provenir), era la palabra náhuatl para la boca o el útero. En el mito azteca de la creación, los mexicas dejaron las entrañas de la tierra y se establecieron en Aztlán, de donde adquirieron el nombre azteca y desde donde llevaron a cabo una migración hacia el sur en busca de un signo del lugar en el cual debían volver a asentarse.

 

Chicomoztoc o «las siete cuevas de Aztlan»
Historia Tolteca-Chichimeca, 1550.

Crónica mexicáyotl

Fernando Alvarado Tezozómoc, Adrián León

Los Aztecas, los Mexicas y la Gran Tenochtitlan.

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Cuenta la leyenda que a principios del siglo XII, un grupo de guerreros abandonaron un lugar llamado Aztlán, en busca de la tierra prometida. Eran conocidos como una tribu guerrera nómada de cazadores y recolectores que provenían de la región semi-árida del norte de México. Iban guiados por su dios patrono, Huitzilopochtli. El nombre de Aztlán dio origen al gentilicio. En náhuatl, aztecatl es el singular y aztecah, el plural. Hispanizado es azteca y aztecas, respectivamente.  Según las crónicas, Tenoch nació en el año de 1299 d. C. y murió en 1363 d. C. En náhuatl su nombre significa “Tuna de piedra”. Este personaje es conocido por ser el guía de la tribu proveniente de Aztlán, tanto en su peregrinar como en su asentamiento.

Tras una larga búsqueda, Tenoch y su tribu encontraron la señal que Huitzilopochtli les había prometido: Un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente. Esta señal les indicaría el lugar preciso en el que debían fundar su ciudad. De acuerdo con Alvarado Tezozomoc, cuando los aztecas caminaban en busca de la tierra prometida, su dios patrono Huitzilopochtli -también conocido como Mexitli- les dijo: “Ahora no os llamaréis aztecas, vosotros sois mexitin”   de ahí proviene «Mexicah»   (castellanizado como «Mexicano» ) y les pidió que se colocaran como distintivo una pluma blanca sobre las orejas.

Era el año 1325 de nuestra era cuando fundan la Gran Tenochtitlan sobre un islote ubicado en uno de los tres lagos que conformaban la Cuenca de México. Según algunas fuentes, entre ellos no se conocian como mexicanos. sino como «Tenochas» ( Matos Moctezuma). Es en honor a este primer tlatoani que se nombra la ciudad: Tenochtitlan, que significa “lugar de Tenoch”.

Se estima que la población al momento del primer contacto europeo era, aproximadamente, de 200 mil habitantes. En esa época Sevilla contaba con menos de 50,000.   Al centro de la ciudad se ubicaba el recinto sagrado formado por templos y palacios. Entre estos destaca el Templo Mayor dedicado a Tláloc, «dios» de la lluvia y a Huitzilopochtli, «dios» del Sol, considerado por los «aztecas» como dios protector. La ciudad se encontraba dividida en cuatro secciones a partir del Templo Mayor y limitadas por grandes calzadas que se conectaban con tierra firme. Cada sección, a su vez, se encontraba dividida en barrios llamados Calpulli, en los que se organizaba cierto número de familias. Cada Calpulli era relativamente autónomo de los otros; tenía sus propios símbolos sagrados, fiestas y tierras exclusivas para la producción. También contaba con edificios habitacionales, edificios administrativos y comunales en los que se incluye un templo y una escuela.

Estaba compuesta de hermosos jardines, espléndidos palacios y grandes edificios cuyos acabados en blanco contrastaban con el verde-azul de los lagos. Era impresionante la pulcritud de sus palacios, los gigantescos monumentos y grandes mercados, la variedad de productos que ahí existían, así como las ceremonias y la gran cantidad de actividades desarrolladas en sus calles y plazas…

Domesticaban aves y animales, como el guajolote, loros y diversos tipos de perros, como los Xolos… 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente:

Los Aztecas y la Gran Tenochtitlan. Fundación Cultural Armella Spitalier
www.fundacionarmella.org Aglutina Editores.