Vasija para tomar Kawkaw
( Fuente : Authentic Maya )
Según Kaufman (2003) la palabra KaKaw es de origen Proto-Maya, y que esta lengua la tomo a su vez prestada del Proto-Mixe-Zoque. Ha sido encontrada en muchas ocasiones en textos dedicatorios de vasijas cerámicas mayas así como en jeroglíficos y en el famoso Códice Dresden; como ka-ka-wa. Además se encuentra en el vocabulario de dialectos mayas como el Huasteco, el Maya yucateco, Itza, Lacandon, Mopan, Ch’orti, Ch’ ol, Tzotzil, Tzeltal, K’ iche’ , etcétera.
Hasta antes del 2006,  el dato mas temprano en el uso de la palabra provenía del 500 d.C, en un recipiente encontrado en el sitio arqueológico Rio Azul. Un análisis químico de los residuos encontrados en dicha vasija pudieron demostrar que se trataba de cacao.
Investigaciones recientes movieron aun más atrás en el tiempo la evidencia química en las tierras bajas mayas, y de hecho en toda Mesoamérica. La existencia arqueologica de residuos de semillas completas, asi como restos de troncos del arbol del cacao, sugiere que la región maya, (apuntando particularmente  Belice) , haya sido una de las primeras áreas en las que surgio el cultivo del cacao.
Se tomó una muestra de  150  vasijas  (pertenecientes a 6 sitios arqueológicos del area maya) usadas en la preparación, presentación, almacenamiento y el consumo de cacao. Los resultados del estudio proporcionan pruebas  que los mokayas  ( habitantes de la costa sureña de Chiapas, Méx).estaban involucrados en la producción y consumo de una bebida hecha de cacao ya desde el 1900 a.C.
En el área de la costa del Golfo de Mexico,  la presencia de restos de cacao en una vasija Ojochi indica que la gente anterior a los Olmecas tambien pruducian y consumian  chocolate líquido desde el 1350 a.C. o antes.
Los resultados del estudio confirman que Mesoamérica tuvo una historia muy larga y continua de preparación y consumo de chocolate líquido desde el Preclásico temprano hasta tiempos históricos y modernos. Los datos de nuestro estudio mueven hacia atrás en el tiempo el más antiguo en el uso de cacao reportado en Mesoamérica, de 600 a.C. a 1900 a.C. (Fuente:  FAMSI )

Glifo Maya para designar al Cacao

La palabra kakawa es de origen Mixe-Zoque, y al ser robada por el proto-maya perdió su ultima letra, quedando Kakaw.
Según Dakin y Wichmann (2003) , el proceso de adopción de la palabra pude ser confuso. Ellos han desafiado las teorías anteriores aseverando que la palabra viene del Uto-azteca Kakawa-tl unos dos siglos antes de lo sugerido anteriormente. Su argumento se basa en que la estructura silábica de la palabra en cuestión, no es común en el Mixe-zoque y que finalmente fueron los Mayas quienes pidieron prestada la palabra directamente de la lengua Nahuatl, uto-zateca. De ser así, la palabra perdió el sufijo “atl” el cual es inexistente en las lenguas Mayas.
Sin embargo, el árbol del Cacao es endémico de America Central y el origen de la lengua Uto -azteca no se acerca a zonas tropicales, sino muy al norte de Mesoamerica e inclusive fuera de ella.  De hecho, existen ejemplos contundentes de iconografía del cacao dentro del periodo Clásico Temprano (250-600 dC), que parecen tener raíces muy profundas en el pensamiento religioso Maya. Por esta razón, algunos investigadores se niegan a aceptar la idea de que la palabra Kakaw, tenga un origen nahuatl. Concluiríamos entonces que son simples coincidencias fonéticas.
El diccionario Tojt ‘an Maya Itzáj-Castellano, distingue los tipos de cacao por el color de su cáscara: ajchák kakaw . ajk’án kakaw. ajsák kakaw. chák kakaw. kán kakaw. sák kakaw. Ademas, describe la palabra Kakawaatej (Esp cacahuate) . Como bejuco de cacahuate. Nombre científico Papilonaceae Fabaceae.  Por otra parte el origen nahua de la palabra Cacahuate ( mani ) procede de “tlallí-cacahuate” de tlal-li ( tierra ) y caca-huatl (cacao). Concluimos que el origen de la palabra Cacao es maya, y deberíamos llamarle KAKAW.

 

 

Servicio tradicional de chocolate en Oaxaca acompañado de “pan de yema”. Fuente: wikipedia

 


 

 

 

 

Foto: es.wikipedia.org/ 

Referencias Bibliográficas:

Manual del cacao, por Frederick Hardy.

Estudios de Lengua y cultura amerindias II, por Julio Calvo-Pérez, Daniel Jorques Jiménez

The idea of writing: play and complexity, por Alexander J. de Voogt, Irving L. Finkel
Tojt’an: diccionario maya itzaj – castellano, por Charles Andrew Hofling, Félix Fernando Tesucún