Los Guerreros Águila – Día de Muertos

Los Guerreros Águila – Día de Muertos

Hace 4,800 años ya se practicaba en México el culto a la muerte. En los 18 meses representados en el Calendario Azteca, se distinguen 6 festejos a la muerte, siendo los dos principales el del noveno mes Miccailhuitontli que significa Fiesta de los niños difuntos y la del décimo mes, Hueymicaihuitl; la conmemoración de los muertos adultos.

Después de la muerte, los hombres quedaban sometidos a destinos diferentes, según lo que habían hecho durante su vida y sobretodo según la manera en que habían muerto. No había un lugar especial para los buenos o para los malos. La vida después de la muerte dependía totalmente de la elección de los dioses; la suerte mas envidiada estaba destinada a quienes habían perecido cumpliendo con los deberes que se les habían encargado al nacer. Los niños que nacían muertos se dirigían al cielo decimotercero, de donde procedían; existía en ese cielo “un árbol de leche” que les daría a los niños el alimento eterno, para su eterna infancia.

Los guerreros muertos en batalla o en la piedra de los sacrificados se volvían “acompañantes del águila”, ósea del sol. Su vida gloriosa estaba hecha de cantos guerreros y de combates. Al cabo de cuatro años eran transformados en colibríes y volvían a la tierra para vivir entre las flores. Las mujeres muertas de parto también formaban un cortejo del sol y también se deleitaban con los cantos bélicos y simulacros de combate. En cualquier caso, de hombre o mujer, un destino excepcional estaba reservado para su vida después de la vida, para aquellos que morían para el sol. El mandato soberano de los dioses del cielo decimotercero hace nacer a un hombre en una fecha determinada y no en otra, decide toda su vida y su muerte, pues esta fecha es la que fija los grandes lineamientos de cada existencia.

 

Los Guerreros Águila, o Caballeros Águila, como se les conoce en ocasiones, eran un cuerpo de infantería de élite que formaba parte del ejército del Imperio Azteca. Los integrantes de esta sociedad guerrera eran miembros de la nobleza o individuos del pueblo llano que se hubieran distinguido por su arrojo en el campo de batalla.

En lengua náhuatl los Guerreros Águila eran conocidos como cuāuhtli.  Selectos guerreros del Sol de élite que componían el ejército azteca. Su nombre deriva del vocablo náhualt cuāuhpilli, que quiere decir “noble águila”, por lo que se les reconocía por las plumas que decoraban su atuendo.

Fueron los guerreros más letales de los aztecas y los más peligrosos enemigos a los que tuvieron que enfrentarse los conquistadores españoles en Centroamérica.

Hoy día, todavía son recordados por su fiereza en la batallas

XileX 777

 

“…y eso decían los antiguos, que cuando morían, los hombres no perecían, sino que de nuevo comenzaban a vivir”

Fray Bernardino de Sahagún.

 

 

 

 

 

 

 

Foto de portada: Wikipedia.