Origen de la palabra AMARANTO.

Origen de la palabra AMARANTO.

“…para la celebración del ritual al dios del fuego Xiuhtecutli los antiguos ofrecían codornices, su sangre, incienso y unos pastelillos de bledos que llamaban de quimaltemalli… y en la ceremonia en honor a Huitzilopotztli — culto que llevaba el nombre de tecuelo (dios comido) — comulgaban con pequeñas figurillas de tzoalli…” 

 

Amaranto, uno de los pilares de la alimentación de las culturas prehispánicas pues era cultivado  7,000 a 9,000 años a.C.. Los primeros en utilizarlo como un cultivo altamente productivo fueron los mayas, de quienes otros pueblos aprendieron su consumo. Cuando los españoles llegaron a este continente, el amaranto  “o h u a u t l i” era uno de los granos más apreciados por nuestros ancestros. Se estima que producían de 15 a 20 000 toneladas por año y, además formaba parte de los tributos que cobraban a los pueblos sometidos.

Los mal llamados aztecas preparaban una harina que se mezclaba con miel de maguey para formar una masa llamada tzoalli, con la que se elaboraban figurillas de sus deidades y que utilizaban en diferentes cultos (algunas fuentes mencionan que esta masa contenía sangre de niños o adultos sacrificados).

“…hacían unas imágenes de tzoatlli [sic] en forma humana, con ciertos colores pintados, las cuales llamaron “””; al acabar la fiesta dividían entre sí las imágenes y comíanlas…”   Fuente: Historia General de las Cosas de la Nueva España.

ORIGEN DE LA PALABRA. 

La palabra Amarantos proviene del griego “amaranta” y significa “que nunca se marchita, inmortal duradera”. El nombre hace referencia en botánica a la familia amaranthaceae que comprende más de 60 géneros y aproximadamente 800 especies de plantas herbáceas anuales o perennes.

Efectivamente sus flores son muy duraderas y conservan su colorido por mucho tiempo aun secas, por esa razón a la flor del amaranto también se le da el nombre de “perpetua” …

…y los sabios respondieron: “in tonacaiotl, in tlaolli, in etl, in oauhtli”

                                    que quiere decir “lo que conserva la vida: el maíz, el frijol, el amaranto”….

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escrito por Paco Perez.

Foto: Manuel, en Flickr.

Pastelillo de frijol del Río Zape al Chocolate. Rico postre sin harina para diabéticos.

Pastelillo de frijol del Río Zape al Chocolate. Rico postre sin harina para diabéticos.

Nada me ha dado tanto gusto en la vida como descubrir que el chocolate “ni mata, ni engorda”. El contenido de flavonoides equiparado al de los vegetales oscuros y sus efectos en el estado de ánimo y sensación de placer son altamente ponderados por los amantes de esta delicia mesoamericana que quizá represente uno de los gustos más populares de la sociedad moderna. Cuando regrese de Italia fascinada con el movimiento Slow food descubrí que había un frijol certificado por el movimiento Slow que cultivan los hopis de Arizona y quise constatar su atribuido sabor a chocolate. Buscando alternativas saludables también descubrí que gran parte de la mala fama del chocolate entre los dietistas se debía a su asociación en recetas con ingredientes altos en carbohidratos y grasas.

Entonces resolví buscar una receta para unir estos dos ingredientes y fue así como surgieron estos INCREIBLES pastelillos que en aquellos tiempos denomine: “Quadrettos Chocofaux” que se convirtieron en estrellas de mi Deli y que aun distribuyo entre centros dietéticos. Estos pastelillos no contienen harina ni azúcar, por lo tanto son bajos en carbohidratos y a su vez ricos en proteína por su contenido de huevos y frijol. Su éxito es simplemente el rico sabor, color y aroma del chocolate. Por supuesto que mil y una vez los he presentado en degustaciones con amigos sin aclarar al principio su contenido y valor nutrimental, para luego conseguir un “wow!” al unisono de degustadores gratamente sorprendidos. Esta travesura añade en mucho diversión y puntos de conversación a la experiencia culinaria.

Pastelillo de Frijol con Moras

Pastelillo de frijol con jocoque y moras.

Ingredientes: 

  • 1 ½ taza de frijol de Río Zape (o cualquier frijol negro)
  • 5 huevos
  • 1 cucharada de vainilla
  • ½ cucharadita de sal marina
  • 6 cucharadas de mantequilla orgánica o aceite de coco no-refinado
  • ¾ taza de aguamiel (néctar de agave)
  • 8 cucharadas de cacao (cocoa) en polvo
  • 1 cucharadita de polvo de hornear (sin aluminio de preferencia)
  • ½ cucharadita de bicarbonato
Manera de hacerse:

Se calienta el horno a 300° F y se prepara una charola con moldes de bollo cuadrados o redondos  untándolos ligeramente con mantequilla y espolvorearse con un poco de cacao en polvo. Se cuelan los frijoles para remover cualquier líquido agregando 3 de los huevos, la vainilla, el aguamiel y la sal en la licuadora. Licuar en el nivel más alto hasta que la mezcla esté completamente líquida y sin grumos. Se prepara aparte una mezcla de los polvos de cacao, el polvo de hornear y el bicarbonato. Aparte en un tazón grande se bate con la batidora la mantequilla hasta que adquiere una textura espumosa se agregan los dos huevos restantes y se incorporan la mezcla del frijol con el aguamiel y la mezcla de los polvos de cacao con el polvo de hornear. Se bate todo muy bien por un minuto hasta que están completamente incorporados todos los ingredientes en una mezcla suave. Se llenan los moldes de bollos hasta un 75% y se sacude bien el molde para asegurarse que no queden burbujas.

Se hornea por 30-35 min. dependiendo del tamaño de los moldes hasta que la superficie esta abombada y se siente firme y suave. Al cabo de 10 min. fuera del horno, se voltean sobre alguna reja para que enfríen hasta llegar a una temperatura “al tiempo”. Se cubren con algún recipiente y se dejan reposar (dentro del refrigerador en clima cálido) por 8 hrs. o hasta el día siguiente para que el sabor de la cocoa impregne bien el frijol. (Esta mezcla puede usarse para una torta de cumpleaños con un molde de 9” horneado por 45 min.)

Buen provecho!

 

 

 

 

 

 

 

Una aportación de Mónica Michelle, desde San Luis Rio Colorado, Sonora.
Directora del Instituto del Desierto Sonorense / Fiestas del Desierto.
Foto de portada: Pastelillo de frijol con sorbette de fresas.
Fotos: Monica Michelle.
Conoce 30 Partes del Maíz en Náhuatl y su significado en Español.

Conoce 30 Partes del Maíz en Náhuatl y su significado en Español.

En esta lista encontrarás los nombres que los nahuas (en Acatlán, Guerrero) utilizan para identificar las diversas partes del maíz, como lo son epiotl, izahuatl, milocohtle, mixyotl, olotl, xilotl, etc.

    1. CINTLE: Mazorca (cintli).
    2. CUITLACOCHIN: Huitlacoche, hongos del maíz.
    3. ELOTL: Elote.
    4. ELOTLMEZONTLE: La colilla del elote.
    5. ELOTOMOCHTLE: Hojas del elote.
    6. EPIOTL: “Pellejo” del maíz.
    7. ITENTZON TLAYOHLE: La barbilla del maíz.
    8. IZAHUATL: Hojas de la milpa.
    9. MIHLE: Milpa.
    10. MILOCOHTLE: Cañuela.
    11. MILOCOTEMETZONTLE: tronco de la raíz de la milpa.
    12. MIMILYOQUIZA: Espiga tierna en formación.
    13. MIXYOTL: Nudos de la cañuela.
    14. MILCOHYEHHUATL. Cáscara de la cañuela del maíz.
    15. MOYAHUAPONE: Florecimiento de la espiga de la milpa.
    16. NELHUAYOTL: Espiga de la milpa.
    17. OLOTL: Olote.
    18. POPOLCOLATL:  Basurilla ligera del maíz.
    19. TAMALIZHUATL:  Hojas anchas de la milpa para envolver tamales.
    20. TECAMATZIN: Jilotillos que salen junto al elote principal.
    21. TLAYOHLE: Granos de maíz.
    22. TONACAYOTL: Maíz, nuestro cuerpo, nuestro sustento.
    23. TOTOMOXTLE: Hojas de mazorca.
    24. XILOMIQUETL: Jilotes secos por falta de lluvia.
    25. XILOMOZONTLE: Cabello del jilote.
    26. XILOTECAMATL – XILOTECAMATZIN: Jilotillos que salen junto al elote principal.
    27. XILOTL: Elote tierno.
    28. XOCHIMOYAHUATL: Flor o espiga de  la milpa.
    29. YOLMOYAHUATL: Polen de la espiga de la milpa.
    30. YOLTLAYOHLE: Corazón del maíz.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fotografía de portada:

Ezequiel Negrete Lira (1902-1961). Pintor y muralista mexicano caracterizado por sus trabajos con personajes y escenas de tipo campesino realizados con vibrante colorido.  Fuente: pintoreslatinoamericanos.com

Texto: Vocabulario náhuatl-castellano de Acatlán, Guerrero

Escrito por Marcos Matías Alonso, Constantino Medina Lima